El italiano, la había deseado la noche anterior y se contuvo por miedo a lo que pudiera llegar a pasar después, por miedo a que sus amigas lo odien si él llegara a hacer lo que siempre hace. No seguir después de tenerla en su cama. Pero no iba a quedarse con la duda de cómo sabían sus labios, como se siente estar dentro de ella. Si Bonnie quería acostarse con él, él no iba a decir que no. Aunque debía admitir que, ella no inició ese beso, ni siquiera se le insinuó, pero necesitaba hacerla callar y probar esa boca. Necesitaba más que eso. Con su mano libre la toma de la cintura y la pega a su cuerpo con fuerza. Las manos de Bonnie se alojan en el torso desnudo del joven y gime dentro de la boca masculina, al sentirlo tan caliente. Ese gemido hace que Marcelo pierda la cordura y con un movim

