CAPÍTULO TREINTA Y CINCO Gwendolyn iba a toda prisa a través del túnel junto a los demás, centenares de ellos corriendo por el oscuro y cavernoso pasillo, con las antorchas que llevaban los soldados en la mano y que iban rebotando como única luz. Gwen dirigía al grupo al lado de Koldo, huyendo por salvar su vida junto al resto del Anillo, adentrándolos más y más en un túnel que solo rezaba para que llevase a la libertad. Kendrick y sus hombres corrían a su lado, junto a Steffen y a unos cuantos más, con Krohn a sus pies, y mientras daban vueltas y más vueltas por el interminable túnel, mientras voces de miedo resonaban en la oscuridad, vio lo peligroso que era aquello. Ahora mismo, ella y cientos más corrían por las profundidades debajo de los lagos, por un túnel que no se había usado en

