CAPÍTULO TREINTA Y SEIS Thorgrin surcaba el aire a lomos de Lycoples, de vuelta de la Tierra del Anillo y sintiendo el poder que irradiaba el Anillo del Hechicero que llevaba puesto en el dedo, agarrado a las escamas del dragón. Thor se sentía una persona diferente desde que lo llevaba, como una versión más grande de él mismo, más fuerte, más poderoso -capaz de hacer cualquier cosa. Sentía la energía del Anillo palpitando en su dedo y estaba asombrado por la brillante luz que desprendía. Nunca se había encontrado con un objeto más poderoso en su vida. Llevarlo lo absorbía por completo, era como si estuviera perdido en su universo. También se sentía fortalecido, como si comprendiera por primera vez lo que significaba estar vivo. Sabía que el Anillo representaba una gran victoria, la culmi

