- Hola - saludo alegremente a la secretaria del despacho de abogados de Mary, - ¿Esta mi tía? - pregunto con curiosidad. - Acaba de llegar. - responde mirándome con sus pintalabios en mano para retocarse el color. - Pero esta algo ocupada. - Solo será un momento. Seguí caminando sin detenerme hasta llegar a su puerta, donde me detuve un segundo a tocar con delicadeza y preparar una linda cara. - Buenos días tía Mary - saludo llena de energía cerrando la puerta detrás de mi. Ella está hablando por teléfono y al parecer es una llamada importante por su forma de escribir sobre una de las hojas frente a ella. Mi móvil vibra en el bolsillo de mi pantalón por cuarta vez y decido sacarlo para ver lo que tanto he estado evitando. Denis: Ingrid, tenemos que hablar, no puedes cortar conmigo

