Pov Ingrid Desde luego el día no puede ir a peor, justo cuando estoy a punto de pedirle algo a Roger para terminar de tenerle como una marioneta entre mis dedos van los tontos de mi hermano y Stephan y lo echan todo a perder. Menudo par de brutos. La que peor está después de todo esto es Anna, espero que puedan hacer algo con su nariz. No tengo ganas de ir a casa y escuchar las voces de mi madre cuando lleguen y se enteren que nadie estuvo para atender al arquitecto. Mejor, ya que no voy a tener casa en este lugar que se fastidien y se retrase la cosa un poco. Pero cuando mi madre se entere de lo ocurrido va aponer el grito en el cielo. Dejo el coche de Roger a un lado del camino que va a dar al claro donde está la estatua que mi padre mandó construir cuando mi madre se enfrentó a Cam

