La noche había llegado, el gran salón de la Mansión Morgan resplandecía con lujo y poder, grandes amigos y socios Comerciales estaban allí. Candelabros de cristal iluminaban el mármol pulido, mientras los invitados, miembros influyentes de la alta sociedad y de los negocios, conversaban con copas de vino en la mano tratando de alagar con cada segundo que pasaba a Alessandro que se encontraba observando a sus hijas y a su esposa que descienden por las escaleras. Pero Katerina se sentía fuera de lugar aunque había participado en varias cenas con su padre, esto se sentía muy diferente para ella. La nueva integrante de la Familia Morgan vestía un elegante vestido n***o, ceñido a su figura, pero no podía evitar sentir que aquella ropa no era suya. No pertenecía a ese mundo. No quería perte

