Abrí los ojos lentamente desperezándome poco a poco y creo que fue en ese momento que mi cerebro decidió despertar conmigo. El recuerdo de la noche anterior me golpeó tan profundo que no pude evitar dejar salir un jadeo de mis labios al mismo tiempo que levantaba mi espalda del suelo de la cueva quedando sentada por completo. Me miré de pies a cabeza aprovechando que la luz estaba entrando al lugar viendo que seguía desnuda por lo que esto no podía ser un sueño. Demonios, incluso mi piel hormigueaba como si aún pudiera sentirlo tocarme de esa manera que solo él podía hacer. Llevé el dorso de mi mano a mi boca estremeciéndome solamente con el recuerdo de su boca sobre la mía y ni hablar del resto que me había hecho. Oculté una sonrisa atontada detrás de mi mano antes de estirar mis man

