Ya hace una semana que estoy en la nueva casa, porque si, ese era su regalo además de que decoro la habitación de Matías a su antojo lo cual me molesto bastante. Mi familia se quedó hasta hace dos días que se fueron por el trabajo y pues casi me quitan los puntos que tengo en el abdomen el cual está un poco hinchado en pocas palabras estoy gorda, yo una mujer flaca de nacimiento ahora con barriguita. Me rio por mi pensamiento mientras otra pequeña risa me acompaña, lo levanto de la cama para salir de mi habitación y dirigirme a la suya, al entrar busco una sillita especial para bebes que son de las que son muy cómodas y sirven también como una mini cuna, de esas. Camino hasta llegar a las escaleras y bajarlas con cuidado mientras Matías babea mi cabello si ya soy todo un desastre andante;

