- suéltame me quiero ir de aquí-me comienza a pelear. - Melissa te puedes calmar, necesito hablar contigo nuestra relación no va bien-le digo, pero no me hace caso e intenta salir del despacho lo que ocasiona que la tire en el mueble y comience a besarla, al principio se resiste a mis besos, a mis caricias, pero después se dejó llevar hasta que siento cuando muerde mi labio inferior y no es nada sexy. - CARAJO! -dije enojado, pero después voy calmándome, me hizo sangrar. Tocó mi labio el cual duele un poco, pero esta mujer es tan terca que intenta salir del despacho. - no te haré daño-dije agarrando sus manos para ponerla encima de su cabeza y ponerme entre sus piernas. - imbécil, te odio- dice rompiendo en llanto intentando sacarse de mi agarre. - no llores, no sabes el daño que me

