Alissa Mis ojos se sentían pesados y no podía mover mi cuerpo. Intenté abrir los ojos, pero no me fue posible. Liana… Tenía que salvar a Liana. Escuché una puerta abrirse de golpe y luego pasos. Quería abrir los ojos con todas mis fuerzas. —¡Está aquí! ¡Lady Alissa está aquí! Escuché los gritos y luego sentí que alguien me tocaba. —¿Lady Alissa? ¿Lady Alissa? —dijo el hombre. La ayuda había llegado. Sentí que me sacudían ligeramente. Después de eso, escuché que venían más lobos. Sentí otra mano tocarme en el cuello y luego en la muñeca. —Su pulso está bien —dijo otro lobo. Liana. Necesitan encontrar a Liana y yo tengo que decirles quién se la llevó. En ese momento, olores familiares invadieron mi nariz. —¡m****a! —maldijo una voz familiar. Sentí que los otros lobos se apartab

