Capitulo 8

1519 Palabras

El amanecer llegó demasiado rápido. Ninguno de los tres había logrado dormir bien, aunque cada uno cargó su insomnio de maneras distintas. Angel estuvo deambulando por la casa toda la noche, caminando del despacho a su habitación con pasos pesados, nerviosos, como si buscara una solución que no iba a aparecer por arte de magia. Al final, Sofia, medio dormida y con el mal humor típico de sus dieciséis años terminó gritándole que dejara de sonar como un “fantasma con zapatos”. Mi madre, en cambio, pasó horas encerrada en su habitación. Escuché cajones abrirse y cerrarse, bolsas moverse, pasos suaves y repetitivos. No sé qué hizo exactamente, pero conozco ese sonido: el de una madre que intenta controlar la ansiedad manteniendo las manos ocupadas. Yo tampoco pude dormir. Pasé la madrugada

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR