Capitulo 48

2146 Palabras

Veía su espalda avanzar hacia el auto con la misma seguridad con la que había firmado nuestro destino unas horas antes. A mi hermano y a mí no nos quedó otra opción que aceptar aquel contrato, pero aun así me aferraba a la idea de que Ángel encontraría una g****a, una forma de impedir que Luca tuviera acceso a todo. Siempre lo hacía. Antes de que pudiera rodear el auto, estiré la mano para tomarlo del hombro y hacerlo girar. En mi mente, el gesto fue firme. En la realidad, fue torpe. No era tan alta ni tan fuerte como para obligarlo a mirarme. Mis dedos se aferraron a la tela de su cuello y, con un tirón cargado de furia, lo obligué a retroceder un paso. Frunció el ceño, intentando soltarse. —¿Qué demonios te pasa? —preguntó, riendo nervioso al notar que no lo soltaba. —¿Qué demonios

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR