Los siguientes días son tensos. Realmente tensos. Por poco y enloquecemos. El lunes en la tarde, Luke decidió —por sugerencia de Becca— que lo mejor era regresar a su departamento y yo continuará con mi vida en casa. Al parecer el que él permaneciera tanto tiempo en mi casa estaba generando demasiada atención y controversia sobre nuestra relación. Por supuesto, rodé los ojos ante cada una de las palabras de esa mujer; pero después de lo sucedido el pasado fin de semana, consideré que probablemente —por primera y única vez en la vida— la bruja tenía algo de razón. Así que para ese mismo día en la noche me encontré durmiendo sola en mi —ahora mucho más enorme— cama. Decir que logré dormir es un eufemismo, no lograba sentirme cómoda en las suaves sabanas de mi cama. Escribí toda la noche.

