Los siguientes dos días, caemos en la misma rutina. Nos levantamos, desayunamos, observamos a los locos de afuera, vemos a los idiotas de la TV, almorzamos, volvemos a ver hacia afuera, jugamos juegos de mesa, escribo mientras los demás toman una siesta; tomamos café con galletas, luego vemos una película y vamos a dormir. Es viernes nuevamente, y estamos enloqueciendo en este encierro. Erika no ha ido a su oficina y está histérica. Yo he perdido mi motivación para escribir, Luke esta ofuscado y Tony está empezando a acosar sexualmente a Thiago, y él se encuentra de mal humor al ser objeto de las burlas de Dan… La odiosa de Becca estuvo llamando —como mil veces— a Luke y apurándolo para que “Saliera de ese nido de…” no alcancé a escuchar el resto, pero por la expresión de Luke sé que no

