—Tranquila nena, calma. ¿Tranquila? ¿Él quiere que esté calmada? —Estoy calmada. —No lo parece, tienes una mirada asustada y estás temblando. —Tal vez sea el hecho de que te ves como la mierda y hay sangre en tu camisa. —Oh ¿Esto? —Señala la gran mancha en su preciosa camisa azul—. No es nada —¿Me estas jodiendo verdad? —Apenas y termino de decirlo y su boca se expande en una enorme sonrisa de lobo. —Bueno, me gustaría joderte en estos momentos, pero creo que debo limpiarme primero Jadeo y Dan intenta en vano no reír. Lo fulmino con mi mirada —¡Idiota! —Corro a su lado—. ¿Qué sucedió? Por Dios Luke no bromees, estás cubierto de sangre y tu rostro… Jesús. —Mis entrañas se encojen con horror—. ¿Quién más está herido? —Sólo alguien que lo merecía. —Toca mi rostro con su mano y

