Alicia y Mariana se reunieron en un discreto café del centro de la ciudad. Alicia llegó primero, eligiendo una mesa en una esquina, donde podían hablar sin ser escuchadas. Minutos después, Mariana llegó y se sentó frente a ella, notando la seriedad en el rostro de Alicia. —Gracias por venir, Mariana —dijo Alicia, tomando un sorbo de su café—. Tengo un plan para que Ronald crea que Elena ha perdido la memoria y no recuerda nada de lo que ha pasado entre ellos. Mariana asintió, esperando las instrucciones. —Quiero que te acerques a la empresa del Grupo Wilson —continuó Alicia—. Ronald trabaja allí y seguramente te verá si frecuentas la zona. Necesitas parecer desorientada, como si no supieras quién eres ni dónde estás. Usa ropa deteriorada, que parezca que has pasado por mucho. Incluso po

