Es mi imaginación, ¿o esto es una escena celos? Si antes la situación era incómoda, ahora ha pasado a ser excesivamente incómoda. Creo que hasta el mismo Andrew no puede creer lo que ha salido de su boca. En ese rostro con rabia, soy capaz de notar algo de vergüenza. Sus labios están juntos en una fina línea y puede que esté más rojo por pena que por enojo. Que estúpida soy. ¿Por qué tuve que llevarle la contraria por una tontería? Por querer hacerme la inteligente me he puesto las cosas más difíciles. Bien, sólo me queda aplicar la técnica de Tamara. «Después de un momento embarazoso, haz como si nada y continúa con lo que estabas haciendo», recuerdo a ella decirme. Aclaro mi voz con una tos. —A las seis y media de la tarde tiene su cita con el modista— le informo —. Rec

