- Hablé con mi hija, dice que puedes ir esta tarde que primero le gustaría hablar contigo – quiero saltar, abrazarlo y alegrarme muchísimo por eso, pero, no debo darme falsas ilusiones. - ¿No tendrá problema con mi falta de documentos y todo eso? – debido a que estamos mintiendo con nuestra edad, es obvio que no los vamos a entregar, al señor Bruno le dijimos que nos robaron nuestras pertenencias y con ellas nuestros papeles. Ya luego nos encargaremos de buscar alguna manera para sacar los indispensables. - No tienes que preocuparte por eso, solo quiere conocerte y ver si eres capaz de llevarle el ritmo ¿tú crees que puedas? Es una pastelería bastante concurrida – doy un pequeño salto y le sonrío en grande. - Claro que puedo no habrá problemas – él me dirige una sonrisa pequeña y asien

