Abrí mis ojos, me siento molida, esas desgraciadas abusaron de mí, me golpearon hasta que se hartaron. El hombre se quiso interponer, pero lo amenazaron. No recuerdo en qué momento perdí el conocimiento, pero gracias a Dios, todos los golpes fueron en mi cara. La estúpida de Sabrina solo decía “no sabes cómo voy a disfrutar consolando a Alan por tu pérdida". Pero si son un par de rubias sin cerebro, y no digo que todas sean iguales, pero a estas dos no les funciona ninguna neurona. Se comienza a pelear entre ellas dos, en ese momento perdí el conocimiento. Trato de levantarme y escucho la puerta abrirse. —Hola señorita, perdón porque ayer no pude defenderla, pero me amenazaron y no pude hacer nada. —No te preocupes, esas mujeres están locas. —Mire, le traje algo para que coma. Usted deb

