NARRADO POR TOMÁS. Ví cómo Lisette se apresuraba a recoger las carpetas y aponerlas contra su pecho, apretándolas. -Lo siento, yo... no pensé que estaban ocupados, permiso.- Se volvió a la puerta e hizo ademán en irse. -Lisette, espera.- Intenté detenerla. -No, ustedes están ocupados, permiso.- Intenté alcanzarla nuevamente, pero Catalina me lo impidió. -Tomás ¿Qué pasa conmigo? ¿Con nosotros?- ¿Qué? Me reí brusco. -Oh, cállate, sé que esto no es cierto. ¿Por qué mientes Catalina?- La rabia crecía dentro de mí.- Lo que pasó esa noche, y si es que pasó, fue un error. No volverá a suceder.- Me miró con los ojos muy abiertos. -¿Un error? Un error que tiene como resultado un hijo. Nuestro hijo. Lo últmo que dijo me congeló. Comprendí la magnitud de mi error. Pero no... no sería padre.

