Prólogo
La parte racional de mí, me respondió que iba muy rápido.
La otra parte no es tan racional, solo indica que continuara, que si daba marcha atrás, me iba a arrepentir el resto de mis días.
Y bueno, yo ... Yo no puedo pensar al tenerlo tan cerca. Sólo deseaba memorizar todo de él, pero al hacerlo, al entregarme a ese sentimiento de querer, olvidar todo ya todos con un simple roce de labios, de que mi piel se alterara solo con su tacto ... algo me impide continuar.
Un sentimiento que no era de mi agrado, pero que tenía todo el derecho a ser sentido.
El miedo