Estoy de no creerme lo que estaba haciendo, pero sin duda Oliver me hace perder la cabeza cada que se pone en este plan que termina absorbiéndome y metiéndome en esta burbuja de frenético placer; sin embargo, no miento con mis palabras. No quiero involucrarme demasiado, siento que si lo hago volverá a pasar y es un temor que no me puedo quitar aun de encima con todas las terapias y tratamientos por los que he pasado. No es que vaya a intentar volver a atentar contra mi vida, es solo que no quiero volver a caer allí; sin embargo, entre más me lo digo para advertirme más quiero hacerlo, y nada de esto ayuda porque tiene razón. Me gusta, y es quizás eso a lo que no me puedo negar. Nuestras miradas conectan como un imán con nuestras bocas entreabiertas. Ambos respiramos tragándonos la agitac

