Darren.
Un día antes de la boda:
Odiaba madrugar.
Deseaba irme lejos de todos y todo, me sentía estresado, mis músculos estaban contraídos, sólo quería arrancarme esa camisa y esa horrible corbata de rayas. Cada día debía levantarme y seguir la misma rutina. La vida de un empresario no es fácil, todo es negocios y estrés máximamente cuando eres hijo de gente importante, no solo en tu país si no alrededor del mundo. Monette Inc es un imperio en el mundo editorial, Travis, mi hermano mayor no quiso asumir la dirección, se fue de casa hace cinco años dijo que no era bueno para el mundo de los negocios, entonces me corresponde a mi y a mi padre.
No podía parar de pensar en la boda con la hija de los mejores amigos de mi padre, ese matrimonio era tan conveniente para ambos, Willow era una chica irritante, desafiante y me odia con cada fibra de su ser, por eso era la candidata perfecta para mi majestuoso plan, yo debía heredar y solo lo haría casado o eso estipularon mis abuelos por parte de papá, era una fortuna; recuerdo que ellos me presionaban a sentar cabeza y madurar pero en mi vida no hay espacio para eso sólo para mis propios afanes.
—j***r. —Dije al ver el nudo de mi corbata. Estaba mal hecho.
Baje y le pedí ayuda a mi mamá que se preparaba para salir a su organización.
—Tu padre ya se fue —Me informó mientras me ayudaba con el nudo. —Desde ahora tendrás que trabajar en la empresa de los Dawson.
—m****a ¿Que? —Solté y ella abrió sus ojos como platos.
—Si. Es para que convivas mejor con tu futura esposa.
Diablos, esa chica es un demonio, no soporto estar a su lado mucho tiempo. Es grosera, irritable, tosca y le encanta salirse con la suya. Willow es el tipo de mujer autoritaria, estos meses viviendo juntos uno de los dos terminaría muerto o lastimando. Se mucho de ella la he j****o casi desde que tengo memoria. La detesto desde siempre, pero ahora necesito su ayuda, con sus ojitos azules de yo no fui, solo intenta salirse con la suya.
Lo que más me preocupaba, es como terminé las cosas con Jane, ella era solo mi amiga pero era importante porque teníamos una relación, no de noviazgo ni nada formal, éramos amigos con derechos; no se tomó nada bien lo de mi matrimonio, se molestó porque según ella, me ama. Hay una frase que leí hace tiempo que dice "Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras no la ame". Y por eso no se lo pedí a Jane, con ella corría el riesgo de caer en sentimentalismos, es perfecta; rubia platinada, alta, voluptuosa y su rostro es bello parece tan irreal todo lo opuesto a Willow. En mi vida no hay chance para el amor sólo para los negocios es lo único que importa.
Tomé mi coche y salí de casa era de mañana y tendría que ver el rostro de mi enemiga.
Willow.
Tiré frustrada la carpeta con documentos en mi escritorio, me dejo caer en mi silla, más y más trabajo necesitaba un respiro; el pantalón me apretaba ¡Vaya que he engordado! Me sentía explotar, mañana me casaba con el idiota de Darren, tendría que hacer toda esa farsa. En ese momento se abre la puerta de mi oficina y ánimo cambia al ver a Mike, trabajaba como mi asistente, él era lo único bueno del trabajo.
—Hola amor —Me sonríe, cierra la puerta y se dirige a mi para darme un beso me pongo en pie para estar a su altura.
—¿Como estas? —Le acaricio el rostro a lo que él sonríe y hace pucheros.
—Mañana será el peor día de mi vida —Dice cabizbajo.
—También el mio, pero no te preocupes terminará pronto. Y no dudes que te amo y solo a ti —Le beso —¡Te amo!
—También te amo amor, nada puede separarnos.
Une sus labios a los míos y me besa con desesperación, siento su aliento contra él mío mientras desesperadamente tratamos de acariciarnos, de pronto el sonido de la puerta nos hace separarnos de golpe, es Darren aparece una sonrisa burlona, trae una camisa celeste y sus manos están en los bolsillos del pantalón; entra y cierra la puerta.
—¿No te enseñaron a tocar la puerta? —Le fulmino.
—No, preciosa. —Sonríe y mi novio interviene.
—No la llames así, imbécil —Dice Mike furioso.
—¿Que haces acá Darren? —Pregunto.
—Desde ahora trabajaré junto a ti, mi amor. —Mira a Mike, el cual apreta la mandíbula y los puños.
—Basta Darren. —Le digo seria.
—Necesito hablar contigo, cielo. —Me observa directamente a los ojos.
Miro a Mike y él no quiere irse, Darren tiene una sonrisa triunfante queriendo intimidar a mi novio. Mike finalmente se va y Darren lo observa, después vuelve su mirada a mi rostro tenso con ganas de asesinarlo.
—¿Te he dicho que eres hermosa? —Sonríe.
—Darren —Suspiro, para relajar mi cuerpo tenso. —¿Que quieres?
—¿Tu padre no te dijo que trabajaremos juntos? —Alza una ceja.
—No. —Le doy la espalda.
—Ok ¿Ya estas lista para el gran día? —No puedo verlo, pero se que se burla.
—Déjame en paz Darren —Él no puede verme, pero estoy llorando y en lo dije se notó.
—¿Estas bien? —Pregunta, como si le importara.
—SI —Grito —¡Lárgate Darren!
Se despide y se va. Tengo tanta presión, ahora me arrepiento de haber caído en la provocación de Darren, me arrepiento de haber le dicho que si.
Llego a mi casa cansada, mi familia está reunida afinando detalles para mañana todo está listo. Me voy a mi habitación y al entrar mi vestido esta colgado por la ventana francesa con vista a la ciudad, siento un nudo en la garganta; no es así como una chica imagina sentirse el día antes de su boda. Suspiro y me acerco a verlo es blanco puro y la parte de encaje es súper fina y delicada, veo mi ramo y es perfecto.
Mi mente no procesa que es lo que va suceder, siempre soné con casarme y tener una familia, planee que me casaría con alguien que me amase totalmente y yo también lo amara, soñé que sería perfecto; atento, amable y amoroso. Imaginé que lo pediría y sería mágico, no que viniera y me lo propusiera como un negocio o trato y en un baño. Me concentro en el blanco de la tela del vestido cuando mi móvil sueña indicándome una notificación, al revisar es una publicación de Darren, una foto de la sesión de hace unos días y dice:
Un día, tan sólo un día y estaremos juntos para siempre. ❤?? Te amo para siempre. Eres todo lo que esperé toda mi vida.
Seguramente es una frase de Internet, porque de él y su ego no salen más que halagos para él mismo. Recuerdo que me pidió que también publique algo para hacer más real la mentira, posteo una foto de ambos y solo agrego.
Que sea para siempre ❤?
Lo cual es suficiente para miles de comentarios de personas que están fascinados con esta relación, un sexy modelo y yo, una chica de negocios lo más que he hecho es tener una marca de ropa.
La puerta de mi habitación se abre y aparece Tyler, se tira sobre mi cama.
—¿Como te sientes? —Me observa.
—¡Genial! Estoy emocionada —Sonrío.
—No lo hagas —Ríe. —Aún estas joven muy Will.
—Lo amo —Me tiro a su lado.
—Eres mi hermana esto es difícil para mi, te irás y yo quedaré solo —Dice preocupado. —¡No me dejes, maldita! —Reímos.
—Siempre serás mi hermano. No te dejare.
Nos pasamos riéndonos y recordando el pasado, en mi sentía la presión. Mi vida estaba a punto de cambiar y no me imaginaba en lo que me estaba metiendo. Tyler dijo que saldría. El y sus amigos le harían una despedida de soltero a Darren seguramente habrían zorras y alcohol, es lo típico.
Por mi parte Kiara me invitó a salir, pensé que pasaríamos la tarde juntas pero me llevó al apartamento de Beck una amiga y para mi sorpresa; era mi despedida de soltera. Yo sólo quería ir a un bar, beber alcohol y quedar inconsciente, nunca lo había hecho pero deseaba hacerlo y olvidar todo.
Habían globos y las chicas del club de patinaje estaban arregladas, empezamos a bailar y tomar, todo se tornó divertido, el timbre sonó mi amiga casi cayendo fue abrir la puerta y desde ahí gritó.
—¡Que la diversión comience! Ya llegaron. Wujuh! —Todas reímos cuando unos guapos se nos pusieron al frente, las chicas babeaban al ver a semejantes bombones. Por mi parte no quería faltar a mi relación con Mike, trataba de desviar mi mirada.
Todo un cliché, los chicos nos hacían bailes sensuales y mis amigas aplaudían y les mandaban besos, Katrina aprovechó para ligarse a uno de ellos y se fueron a la habitación de Beck, desde que llegaron se pusieron los ojos encima. Las cosas se estaban saliendo de control yo bailaba con uno de ellos y empujaba su cuerpo contra el mío. Mells una morena despampanante me incitaba a que disfrutara el momento, al cabo de horas los chicos terminaron su trabajo; me preocupé cuando Katri salió de la habitación algo despeinada y me hizo señas para seguirla. La seguí hasta la terraza del apartamento.
—¿Que sucede? —Le pregunté, con preocupación.
—El tipo ese me está chantajeando, ayúdame. —Me sacude, al borde del llanto.
—¿Que ha pasado? Sus compañeros se han ido ¿Porque él no?
—Me acosté con él y ahora quiere diez mil dolares para no publicar unas nudes que me sacó.¿Traes dinero?
Me observaba con desesperación, fui a donde el tipo y se negaba a irse y no publicar las fotos, si no había dinero de por medio. Sabía que algo terminaría mal. No sabía a quién llamar, no traía mi cartera con mis tarjetas y Tyler me retaría y seguramente le diría a mis padres, y si llamaba a Mike pelearíamos por invitar stripers a la fiesta, sólo había una persona. Darren. Tomé mi celular y marqué su número
—¿Hola? —Dijo, al otro lado del teléfono casi no se escuchaba por la música que tenían.
—Darren ven a la dirección que te mandé por texto. —Dije gritando. —Y trae diez mil dólares.
—¿Que? —Contestó incrédulo.
—Por favor m*****o, es una emergencia y ven solo. —Dije colgando.
Volví con mi amiga que estaba llorando, no quisimos decirle a las demás por no preocuparles, ella se lamentaba.
—Sabía que tu adicción al sexo te traería problemas. —Dije regañándola.
—Soy una tonta. —Se tapó la cara. —Oye ¿y tu? Como es... Ya sabes con Darren. —Me observó expectante.
—Ah —Tartamudee —¡Súper! ¡Genial! —Mentí.
Katrina era una chica súper caliente, amaba ligarse a desconocidos en cualquier lado. Sus padres eran religiosos por lo que ella tenía que reprimirse de muchas cosas por ellos, cuando estaba lejos se daba rienda suelta. Al cabo de media hora Darren llegó, estaba un poco ebrio. Le pagamos al tipo y borró las fotos frente a nosotras, está acostumbrado a chantajear chicas borrachas.
Salimos del apartamento con el imbécil de Darren, estaba despeinado y sus ojos azules cansados, dos botones de su camisa habían sido arrancados y en su cuello tenía labial.
—¿Tu te acostaste con alguno? —Preguntó sonriente.
—No te importa. —fruncí mi ceño.
—Es horrible imaginarme a mi esposa revolcándose con un striper —Se soltó en risas.
Le empujé fuertemente y me cogió de los brazos con dureza.
—Suéltame —Gruñí. Clavó sus ojos en los míos y asomó una sonrisa.
—Te llevo a tu casa —Me jaló hasta su Blentley.
—No quiero —Dije peleando, pero su fuerza era mayor tanto que logró meterme en el coche.
—Estas ebria y podrías meterte en problemas. —Dijo arrancando el coche para irnos. —Si te pasa algo, me quedaré sin esposa y no queremos eso ¿Verdad?
Unos minutos después estábamos fuera de mi casa. Iba a bajarme cuando su brazo me detuvo.
—Te veré mañana en el altar —Sonrió.
—Vete al carajo m*****o. —Escupí furiosa y bajé del coche y él aceleró.
Se fue. Ahora tenía que arreglármelas para que mis padres no me notaran. Traté de no hacer ruido al entrar, pero estaba mi madre esperándome. Y lo siguiente que pasó fue un largo sermón y ver las fotos de su boda con mi padre, lloramos juntas al hablar de lo que significaba casarse y como la vida cambiaba.
Me partió el corazón verla emocionada por mi, y aconsejarme con cariño, ella estaba segura que Darren era el hombre de mi vida y que mi vida cambiaría. Por mi parte solo rezaba para poder entrar al cielo luego de mentir en un altar y los nervios me hacían sentir ansiosa pero sabía con certeza que se avecinaba un tormenta en nuestras vidas.