—Se que esto es absurdo, pero amo a su hija. No tenemos la vida comprada por eso no quiero dejar pasar más tiempo, se que es la persona con la quiero pasar mi vida entera, me complementa. —Mi madre está conmovida. El m*****o tiene talento. —Voy a amarla y respetarla, Willow ha estado desde que tengo memoria y estoy seguro que es ella.
»Si esto no es el destino, entonces no se que lo sea. —Dijo mirándome a los ojos con pasión, casi lo creí.
Y así pidió mi mano. Justo con ese cursi discurso se ganó la aprobación de mis padres, quienes rechazaban mi matrimonio repentino. Al principio pensaron que estaba embarazada y por eso la prisa, pero logramos convencerlos que no era por eso.
—¿Cuantos invitados serán? —Preguntó emocionada la mamá de Darren, a lo cual la mía respondió que pocos y sería algo íntimo. —¡Que emoción nuestros hijos se casan! Hace meses, Darren me comentó que daría este paso— Un minuto, meses, él lo tenía planeado. voltee a ver al infeliz y sonreía con cinismo. —Y me emocioné mucho.
Todos en la mesa estaban felices, disfrutábamos una lujosa cena el comedor de mi casa, parloteaban acerca de los preparativos y no pagaríamos a una wedding planner porque mi mamá quería hacerlo ella, era su sueño, su única hija se casaba. Todo tenía que ser rápido, sólo teníamos una semana para preparar todo.
Amaba comer, Rosa nos había preparado una cena deliciosa para festejar el compromiso, me había maquillado y vestido para la ocasión, Darren lucía elegante como siempre y su aspecto de hombre de negocios duro; los padres de él al igual que los míos lucían tan complacidos riendo y festejando con Champán. Darren aclaró su garganta y todos llevaron su atención a él. ¿Y ahora que?
—Lamento interrumpir, pero hay algo que debo entregarle a Willow —Llevó su vista a sus padres quienes se pusieron rojos y se tomaron de las manos, mi estómago se apretó no sabía que iba a darme, sacó una cajita de terciopelo negra, entonces entendí de que se trataba —Willow este anillo le pertenecía a mis abuelos, luego a mis padres, ahora será nuestro —Todos suspiraron, él tomó mi mano y colocó la sortija con un diamante enorme en mi dedo y luego la besó, quería matarlo.
Agradecí fingiendo felicidad, nos tomaron unas fotos, era incómodo fingir cariño por alguien a quien odias, Darren me hacía cumplidos y halagos en público, pero una vez estábamos solos la indiferencia era lo que se respiraba. Me sentía como una boba e impotente pero tenía una razón para hacerlo y era obtener que mis padres me asignaran la presidencia y la venganza por todos los años de burlas y humillaciones del m*****o de Darren. La cena terminó y los Monette se fueron de la casa fui a mi habitación para colocarme el pijama de bob esponja.
Mi celular vibró y mi corazón se alegró cuando vi el nombre de Mike en mi pantalla, quería hablar conmigo, estaba fuera de mi casa. Lo había traicionado. Pero ni judas era tan traicionero.
Me las arreglé para salir sin que me descubrieran le indiqué que lo veía en la esquina. Al llegar estaba ahí sobre el capó del auto al verme sonrió y me abrazó y luego me senté a su lado.
—Así que es un hecho la boda —Me observó triste y apretó la mandíbula.
—Si.
—Al parecer Darren te ama, sus publicaciones en i********:, su perfil está llenos de fotos de ustedes. —Escupió.
—Me odia Mike —Le dije alterada —Todo es falso. Es pura actuación.
—Te amo y no te voy abandonar —Dijo mirándome a los ojos.
Mike es perfecto, es con quien quiero envejecer, tiene un carácter difícil pero nos hemos entendido durante mucho tiempo, me encantan sus ojos verdes y esa forma de besarme. Nos despedimos luego de hablar y arreglar las cosas.
Al entrar fui directo a la cocina mientras las luces estaban apagadas todos ya estaban dormidos y la enorme mansión, se sentía en total soledad, estaba tomando el agua cuándo escuché que la puerta principal se abrió y me pareció extraño todos estaban dormidos hasta que un rostro se asomó por la puerta. No podía creerlo.
—Hola, extraño —Dije mirando a Tyler que llegaba de París, nos observamos durante segundos. ¿De verdad habían pasado tres años? finalmente corrí a él.
—Te extrañé hermana —Dijo abrazándome de modo que elevó del piso. —Vengo y me encuentro con que estás comprometida.
Le muestro mi anillo sonriente. Y el negó y se tocó la mandíbula como si pensara en algo.
—Eres mi hermana y te amo —Dijo observándome —. Darren es mi mejor amigo. Willow tu lo odias ¿Que pasó?
—Me di cuenta que lo quiero Tyler —Él sonrió achinando los ojos. —Es enserio, lo quiero.
—Él no te merece —Me abrazó desesperado.
—Tengo que, es mi deber protegerte, Darren es diferente a ti.
—Pero es lo que quiero. —Mentí segura.
Él dudó, estaba preocupado pues conocía a Darren era su mejor amigo.
—Te quiero Tyler. —Deposito un beso en su mejilla. —Gracias por preocuparte por mí, pero ya estoy grande ya puedo tomar mis propias decisiones. Me alegra que volvieras, no necesito repetirte que no tienes la culpa de lo que pasó. Tú no la mataste. —Digo, aunque prometimos nunca más a hablar de esa noche dolorosa.
Me fui dejándolo ahí, intentaría protegerme a toda costa, pero nada cambiaría mi decisión y mucho menos ahora que Mike lo aceptaba y confiaba en mi.
Desperté y eso indicaba una cosa. Planear la boda. Salimos con mamá el mercedes benz n***o, iríamos a reservar el hotel más lujoso y caro de New York, sería un matrimonio tradicional con ceremonia religiosa y todo. Sentía culpa por esta farsa jurándole amor a eterno a alguien delante de Dios.
Claro, yo un día planeaba casarme, toda chica sueña con su matrimonio, pero yo de tonta jugando a encontrar al caballero perfecto. Tomaría esto como un ensayo para cuando lo hiciera de verdad, con Mike. Tengo veinte y ya voy a ponerme la soga al cuello con el matrisuicidio. Tenía que pensar en todo, la recepción, el pastel conociéndome esto sería un desastre.
Los juegos del hambre iniciaban para mi. La semana pasó volando entre compras y compras.
Vestido:
Mi madre me llevó a una boutique súper exclusiva todos los vestidos eran de diseñador uno de mis favoritos fue un Mark Zunino pero mi mamá y Kiara mi dama de honor lo odiaron.
El vestido de novia es parte importante de la boda. Todas mueren por el vestido perfecto. Es importante que toda chica ame tu vestido me probé cerca de diez y ninguno llenaba mis expectativas, quería verme sexy que todos me vieran y babearan, encontré un Oscar dela Renta perfecto. Resaltaba mis curvas era el vestido perfecto. Mi mamá lloró en cuanto me vio y mi amiga se quedó anonadada. Ese era, una sabe cuando es el indicado.
—Te ves preciosa amor —Dijo mamá abrazándome. Me sentí mal por engañarla así, pero ya que.
Vestido listo.
Pastel y banquete:
¿Quien no ama el pastel? Todo el mundo lo ama. Era de ocho pisos decorado con chocolate blanco en tono plata y detalles dorados. La madre de Darren nos ayudó a elegir el banquete.
Toda la comida que se eligió era francesa e italiana. El champagne y el vino no podía faltar. Lo tendrían todo listo ese día no teníamos porque preocuparnos.
Pastel y banquete listo.
Bouquet:
Mis flores favoritas eran los girasoles y las rosas por ende así sería el mítico ramo. Todas las flores para decoración serían románticas.
Bouquet listo.
El salón estaba listo me sentía agotada por todo, estaba planeando todo perfecto.
Eran las diez de la noche y me encontraba con Darren en un estudio fotográfico, terminando una sesión, era incómodo en muchas fotos juntábamos nuestros rostros, eran esas típicas fotos goal de pareja. Por suerte no nos besábamos en ninguna. En la última, el estaba sin camisa en un sofá y yo iba encima de él recostada en su pecho, me sentía nerviosa, podía sentía su temperatura, nunca me había acercado a él de esa forma ¿Que pensaría Mike? No le gustaría para nada. Cerré mis ojos, Darren me abrazó, sentí su perfume caro y en cuanto tomaron la maldita foto me quité rápidamente.
Al salir del estudio él se ofreció a llevarme, pues Tyler no aparecía por ningún lado, acepté ya me encontraba cansada y en la noche debía ver a Mike.
—Tyler habló conmigo —Dijo mientras conducía. —Dijo que me arrancará las bolas si te lastimo.
—¿Ah si? —Sonreí emocionada —Interesante.
—No le tengo miedo —Sonrió. —Es mi mejor amigo.
—¡Darren estoy nerviosa! —Me volteo a ver sonriente.
—No me digas que te gusto y te pone nerviosa casarte conmigo.
—Eres un imbécil, no se puede hablar contigo. —Le dije furiosa.
El m*****o ama molestarme, me sentía nerviosa ¿Y si algo salía mal? Quería que todo fuera perfecto, que mis padres se sientan orgullosos. Llegamos a mi casa me bajé rápido pero Darren tomó mi brazo.
—Espera —Me pidió —¿Todo está listo?
—Si. Supongo —Encogí mis hombros.
—Vale, mira mañana te daré mi regalo de bodas y tu papá me ha pedido que vivamos acá.
—¿Que le dijiste? —Pregunté preocupada.
—Que aún no lo hablamos.
—Ok.
—Ya tengo listo a donde iremos de luna de miel —Dijo sonriendo y moviendo sus cejas de arriba abajo.
—¿Haber dime donde será? —Me crucé de brazos como una niña caprichosa.
—¡Bora Bora! —Sonrió.
—¿Que?
—Es tu sitio favorito ¿No? —Arqueó una ceja.
—Si y ahora lo arruinaste —Aplaudí.
Negó con la cabeza, él era el modelo del hombre perfecto ¿Que no tenía este chico? tenía todo lo que cualquiera puede desear, fama, dinero y mujeres, pero le faltaba lo más importante: amor.
—No me golpees, pero nos están espiando desde tu terraza. Tengo que hacer esto. —Depositó un beso en mi mejilla solo cerré mis ojos y sentí su perfume nuevamente.
Entonces, se dio la vuelta y me dijo — Buenas noches. —Metió su mano en su chaqueta para abrir su coche y se fue.
Ese ser déspota y jodidamente engreído sería dentro de dos días mi esposo.