Rose Contemplé la imagen borrosa en blanco y n***o y sonreí. Este era él. Este era mi bebé. Aún no sabía el género, pero siempre asumí que era un niño, estaba a salvo, bien y perfectamente sano. No podría pedir más. —De acuerdo, creo que esto es todo. —Parpadeé, mi mente en blanco mientras observaba el montón de cajas y bolsas dispersas por la habitación, mientras Cora aparecía del vestidor luciendo satisfecha. Simplemente llegó con ellas hace un rato, emocionada sin motivo aparente. —¿Q... qué es t... todo esto? —murmuré. —Ropa, zapatos y accesorios para ti. —Sonrió—. Ya no necesitas usar mis cosas. Todo llegó hoy y está perfectamente organizado ahora. —¿E... esto es p... para mí? —pregunté, horrorizada ante la idea. —Sí. —Esbozó una sonrisa—. Te lo dije, todo viene incluido. Eres l

