Capítulo 9. ¿Que criatura usás, Zil?

3551 Palabras
La vida nunca funciona como la esperas, cada vez te está dando oportunidades de hacer grandes cosas, o de cometer errores aún mayores que antes, nosotros comenzamos salvando a una pequeña niña, pero ahora debíamos de salvar no a una persona, sino a un pueblo entero, ninguno está listo para ese enfrentamiento, pero no podíamos quedarnos sin nada que hacer. Michael, salió de la casa y busco el auto, mientras nosotros preparábamos las armas necesarias para la misión, de hecho, no sabíamos con exactitud a que nos enfrentaríamos así que, tomamos todo lo que pudimos, hasta aquello que nos parecía absurdo, luego de preparar todo nos preparamos a partir, pero surgía una duda interna, ¿Quién conduciría el auto? Michael seguía muy herido no queríamos forzarlo a esto, pero Maya y yo no sabíamos conducir, era lógico que deberíamos de aprender no siempre podemos contar con la misma persona. - No sé qué piensan tanto solo yo puedo hacerlo ¿no? Suban y vámonos de una vez. Hablaba Michael. - pero, estás herido, esto te complicara tu salud.se expresaba Maya preocupada. - ¿crees que realmente puedes llegar hasta allá sin problemas? Le pregunte con mucha seriedad en mi tono. - No se preocupen llegaremos y estaré bien, además solo fueron unas tontas quemaduras, me mantendré en buenas condiciones se los prometo. Nos replicaba Michael. Mire fijamente en Maya, y le dije con tono de superioridad sube al auto nos vamos, después de todo quería confiar y creer en mi hermano, Maya parecía enojada conmigo por permitir que Michael condujera, pero era la única manera de llegar a tiempo, en el camino hubo ocasiones en la que se notaba que el dolor que este sentía era insoportable, pero su promesa era que nos llevaría, así que se sacrificaba y aguantaba el dolor por cumplirla. Una vez dije que Michael es del tipo de personas que es capaz de arriesgar su vida por los demás, ya lo había mostrado no una, ni dos veces, sino muchas más y eso desde que lo conozco y estaba haciendo exactamente lo mismo en estos instantes, a sabiendas que está muy mal de salud, y que ni siquiera debería estar en la misión lo hace para salvar a un pueblo, vuelve a arriesgar su vida, por personas desconocidas. Fueron muchas horas de viajes, horas en las que Michael solo condujo sin decir una sola palabra, horas en las que se arriesgaba más de lo que podía, horas de sufrimiento para él, y preocupación para nosotros, varias veces en el camino le pedí que se detuviera pero no me hizo caso y continuaba su camino, fueron de las pocas veces que hablo en todo el recorrido y era para decirme “si nos detenemos nos llegaremos a tiempo” fue tanto el viaje que al llegar pensé que ya habría pasado la segunda noche, que por un instante al bajar del auto tendríamos personas dispuestas a cruzar pero no era así, de hecho apenas estaba atardeciendo. Bajamos del auto Michael no podía hacerlo a causa del dolor. - Quédate aquí te vendremos a buscar cuando encontremos un lugar para descansar. Le decía maya estaba muy preocupada por él. Entramos al pueblo, la comunidad era hermosa, y parecía alegre, no parecían preocupados, como si nada hubiese sucedido, una mujer a lo lejos arruinaba el ambiente o la simulación de tranquilidad en la que se encontraba el pueblo, era la madre de Jeremías, ese chico que acababa de morir, estaba de rodillas llena en llantos frente donde su hijo había perdido su vida, caminamos hacia allí, trate de fijarme en todas las manchas de sangre ver cómo fue despedazado, la sangre estaba alrededor del lugar, extendidas por todas partes. - Disculpe la pregunta, pero, ¿Qué sucedió aquí? ¿esto es sangre verdad? Le pregunte a la madre de jeremías, quería escuchar su propia respuesta. - El Tig apareció, y asesino a mi hijo, no entiendo por qué, era un chico bueno, y tranquilo no le hacía daño a nadie, ni hacía nada malo, lo decía mientras lloraba y se marchaba del lugar. - ¿acaso no tienes corazón Jeison? ¿Por qué le preguntas eso a ella? Eres un idiota, Me preguntaba molesta Maya. - Lo lamento, pero es la única de todo este lugar que podría darme una respuesta concreta es la única que sufre de primera mano todo lo sucedido, ¿no lo crees? Me expresaba con un rostro de vergüenza. Maya No me respondió, solo aparto su mirada de mí, me acerque a la sangre lo mas que pude, y Observe en ella una huella, me aproxime para revisar bien lo que era, esa pisada tenía la forma de una pezuña hendida del tamaño de la de un burro. - Maya, vez esto, es mi imaginación o ¿tiene una similitud a la pisada de un burro? ¿Qué opinas? Pregunte. - Tienes razón, Pero ningún burro es tan rápido ¿o sí? Me respondió Maya. - jamás escuche hablar de uno así, de este modo no creo que sea uno, pero ¿Qué puede tener una pisada similar a uno? ¿Qué es esta cosa? ¿A que nos enfrentamos esta vez? Estas interrogantes me consumían. Comenzamos a indagar a buscar respuestas, y cuando se tratan de historias y leyendas como la del Tig, solo los más ancianos podrían darnos respuestas o por lo menos las que necesitamos, tratamos de hablar con varias personas, pero nadie quería hablar de ello, o por lo menos con nosotros no, nos sentamos un rato y se acercó una anciana a nosotros. - Me entere que buscan respuestas sobre una de nuestras leyendas, mi nombre es Annet, quizás pueda ayudarlos. Hablaba la anciana. Sentí un poco de paz, ahora quizás alguien podría ayudarnos, al fin alguien que no nos ignoraba. - ¿Sobre cuál quieren saber? Pregunto Annet - escuchamos lago sobre un ser sobrenatural que llaman el Tig, ¿podría contarnos un poco de esa criatura? Le pregunte mientras colocaba un rostro de curiosidad Por un instante sentí que se había arrepentido de habernos ofrecido su ayuda, e intentó levantarse, para marcharse, Maya le pedía que por favor nos ayudara, así que volvió a acomodarse y prepararse a hablar con nosotros. - Esto no debería de decírselos, no hablamos de esta criatura con extraños, pero bueno presten mucha atención, El Tig es una criatura, con la forma de una hiena y la fuerza de un león, simplemente es una leyenda en el pueblo, se dice que nuestros antepasados se enfrentaron a una, ella se alimentaba de los seres que hacían cosas malas, se apodera de sus almas, alimentándose de ellas, creo que le gusta el sabor de la maldad, por eso los que viven en peligros son aquellos que hacen daños a otros o realizan actos no morales. por eso el pueblo siempre ha buscado ser agradable con todos. hablaba Annet un poco nerviosa. - Annet, ¿cómo saben que la leyenda es real? ¿Qué no la inventaron los antepasados para crear miedo? O ¿para tener una sociedad empática y tranquila? Preguntaba Maya. - Pues si les soy sincera jamás creí que esas historias fueran reales, claro nunca hice algo que dañara a otro, después de todo las leyendas tienen algo de verdad, pero ayer, jeremías hizo algo inmoral, se robó de una de las tiendas un reloj, creo que nunca habíamos tenido un robo en el pueblo, y todo sucedió muy rápido, el Tig apareció y lo asesino, de seguro disfruto alimentarse de su alma, por eso todos aquí evitan hacerlas, y gracias a ellos ahora sí creo que todas esas leyendas que para mí eran absurdas, son reales ¿ ustedes No? Hablaba Annet mientras se marchaba Nos quedamos en silencio por un rato, ¿será esto cierto? Esa pregunta resonaba en mi cabeza, regrese al auto y tome la computadora le dije a Michael que nos acompañara nos sentamos en una tienda y comencé a investigar un poco mientras los chicos buscaban algo para comer, una investigación muy difícil pero al final encontré un ser que se semejaba con algunas de las características mencionadas por Annet, este era una Crocotta, son seres que pueden aparentar ser humanos, tanto en habla como en apariencia, que pueden cambiar de forma, y al hacerlo toman un aspecto de un hibrido entre una Hiena y un león, se alimentan de las almas de las personas que han hecho cosas malas, o que han sido dañinas para otros, llegaron los chico con algo para alimentarnos, se sentaron y les conté lo que encontré. Dejamos muy claro que el Tig no existe, es otra criatura y ya teníamos una idea, pero ¿Cómo la asesinamos? Nunca antes habíamos escuchado si quiera mencionar que estos seres fuesen reales, buscamos un lugar donde Michael pudiera descansar un poco, y alquilamos una habitación en un motel para los tres, pero nos turnábamos para hacer guardia y vigilar la llegada de Zil, la situación esta vez no podría escaparse de nuestras manos, y los anillo comenzaron a brillar. Despertamos dentro de la habitación, ¿Qué extraño por que no volvimos al bosque? salimos de allí los tres juntos, estaba oscureciendo, bajamos y llegamos a la calle, pero no había nadie a los alrededores, ¿se encerraron? Todos creen que la leyenda es real, pero si se supone que todos tratan de vivir en paz sin hacerle daño a nadie ¿de qué se ocultan? Me parecía algo sin sentido su propia leyenda hablaba de un ser que se alimenta de los malos, entonces todos están escondidos por qué han hecho algo malo, me parecía muy hipócrita su forma de actuar. - Chicos atentos, no se pierdan de nada, que todo lo que observemos nos sirva de apoyo para derrotarlo en lo que aparezca, fíjense bien quizás tengamos la oportunidad de descubrir su debilidad. - Entendido, respondimos al unísono Michael y yo. Esperaba ver llegar a Zil, sonriendo y haciéndose el importante como siempre, pero este no aparecía, ¿acoso no vendrá esta noche? ¿acaso todos están a salvo? La oscuridad acrecentaba mucho, tanto que sentía que, si continuaba así pronto no podría ver ni siquiera mi propia mano, lo único que aún mantenía la claridad era el resplandor de la luna. Y seamos sinceros ese resplandor no es mucho, escuche un galope acercándose a mí a mucha velocidad, voltee y no logre observar nada, pero sentí como algo paso a mi lado muy veloz, regrese la mirada a los chicos y se sentían igual que yo, algo paso cerca de nosotros a tanta velocidad que no podíamos seguirlo con nuestros ojos. Se sintió un aire pesado, similar a cuando estábamos en la casa de la niña y parecía faltar oxígeno, Zil debe estar cerca, ¿ya llego? De ser así todo debe estar por comenzar. Se escuchó un ruido en una casa, giramos nuestra mirada hacia allí, y vimos a un hombre ser arrojado por la ventana de su casa, y de otras casas salieron más personas, todas de la misma manera echados a la calle de forma sobrenatural, eran solo hombres, estaban aterrados y todos se acercaron entre si centrándose en el centro de la calle, resignados a esperar que algo los atacara, por primera vez no quería correr a salvarlos, pero Michael estaba que no aguantaba las ganas de colocarse en medio. - ¿Qué piensas Hacer Michael? ¿no me digas que estás pensando una locura? Le pregunte de inmediato. - Debo de ayudarlos… respondía rápidamente. - Adelante anda y has que nos asesinen a los tres… opinaba Maya. Maya a veces era dura con las palabras, pero eso basto para hacerlo entrar en razón, Lo miraba bajar su mirada, sintiendo que teníamos razón, era un s******o, Zil seguía molesto con nosotros de intentar algo allí, nos asesinaría en segundo, allí dentro somos más vulnerables. No lográbamos observar la criatura era muy rápida, solo observamos como caían en pedazos cada una de las personas, regando sangre en todo el pueblo, mientras salía algo blanco de su boca, ¿podría esa ser su alma? Me preguntaba mientras seguía observando una escena devastadora, no quisiera que nadie viera este suceso. Las demás personas desde sus ventanas no apartaban la mirada de los que sufrían, se mantenían estáticos, ninguno se preocupaba por otros, solo pensaban en ellos, definitivamente el pueblo más hipócrita que he visto, si su leyenda fuera real ya todos hubieran muerto por el tal Tig, porque ninguno pensaba en hacer algo para ayudar a los demás, algunos lloraban otros no mostraban ninguna emoción mientras sus padres, hijos y amigos eran devorados ante sus ojos, y aun así nadie se alzaba ante la criatura. El miedo se volvía cada vez mayor, aumentaba contantemente, Zil apareció en medio de la m*****e, se notaba revitalizado, alimentándose del temor de los demás, su sustento era eficiente, todo el pueblo estaba aterrado, eso me asustaba mucho más a mí, si se siente tan bien atacando a multitudes grandes no me quiero imaginar lo que hará después de destruir este pueblo, buscara opciones más grandes, ciudades, países, naciones enteras, mientras más gente aterrada más poder para él, más indestructible se hace, y más difícil para nosotros ponerle fin. No quería continuar contemplando esa escena, diabólica y frustrante, me mordí el labio saliendo de allí, al despertar notaba lagrimas recorrer mi rostro, era la primera vez que esto me ocurría, sentía que me estaba malogrando intencionalmente, me consumía el dolor ajeno, me irritaba lo que estaba sucediendo, sé que es un demonio y le gusta hacer y ver a las personas sufrir, pero, ¿Por qué debe ser tan cruel? Despertaron los chicos, también se notaban enojados, se acercaron a mi preguntándome. - ¿Te encuentras bien Jeison? - No voy a responder a eso, debemos concentrarnos en una sola cosa hay que acabar con esa criatura hoy mismo… Respondía furiosamente. - Si realmente es un Crocotta ¿Cómo lo asesinamos? ¿acaso tiene alguna debilidad? No parecía tenerla… Pregunta Michael un poco intrigado. - La verdad que no tengo idea, trate, pero de verdad no logre conseguir nada útil, ninguna historia que hable de ellos, le nombran una debilidad, ¿será que no tiene? Respondía con inseguridad. - Todo tiene una debilidad. Solo tenemos que encontrarla, se expresaba Michael mientras golpeaba la pared por la rabia que sentía. - Sabes algo, hay seres que son vulnerables al comer, quizás él sea igual, ¿podríamos intentarlo? Preguntaba - ¿Y sacrificar la vida de alguno de ellos? Preguntaba Michael - Lo importante aquí es detenerlo, es muy rápido y si no podemos verlo como lo venceremos. Se expresaba Maya. Los dos asentimos con la cabeza ella estaba completamente en lo cierto, había que detener a la criatura, pero como hacerlo. - ya va a oscurecer ósea que no tenemos mucho tiempo. Me expresaba mientras seguía pensativo. Los tres buscábamos una solución al problema, dicen que tres cabezas piensan más que uno, pero en este caso ninguno tenía una idea, eran tres cabezas inútiles, ante las circunstancias, a nadie se le ocurría nada, sentía que perdíamos el tiempo. Escuchamos un vidrio romperse, nos alteramos al instante. - ¿ya comenzó? Pregunte. Nos dirigimos a la ventana de la habitación mientras observábamos como las personas eran arrojadas al centro de la calle, y se agrupaban ellas misma allí. Todo había comenzado muy rápido, o fue nuestra culpa por centrarnos en buscar una solución y no estar al pendiente de los sucesos. Salí corriendo de mi habitación y me dirigí al auto, comencé a revisar todas las armas, pero no había nada que me sirviera para un ser tan veloz como ese, había dentro una malla, pensé ¿podría detenerlo atrapándolo? La tome y regrese los chicos estaban bajando, quedando cerca de las personas que estaban aterradas en el medio de la calle me acerque a ellos con la malla y pregunte. - ¿alguno recuerda cual era el primero que se comerían? Me quedaron mirando fijamente, observando lo que tenía en la mano, sonrieron por un momento mientras me decían. - Eres muy listo Jeison Sonreía mientras lo decían, pero teníamos que atraparlo y destruirlo y era nuestra única oportunidad. - El primero que moría es ese sujeto, lo decía Maya mientas me señalaba a una de las personas asustadas y al borde de la muerte. - Si no me equivoco será en un par de segundo, lo decía Michael mientras miraba su reloj. Corrí hacia las personas y arroje la malla cerca de la persona a la que Maya me había dicho, y algo quedo atrapado en ella. Lo vi caer, es como cuando corres a toda velocidad y te tropiezas y caes, eso mismo le ocurrió a la criatura. Les pedimos a todas las personas que huyeran del lugar, todos comenzaron a correr sin pensarlo encerrándose en sus casas una vez más. Escuchamos esa voz que tanto odiábamos. - ¿así que están aquí? Los estaba esperando… Nos hablaba Zil. - ¿no me digas que pensabas que te dejaríamos salirte con la tuya? Le respondía un poco molesto. - Jeison, Jeison, si apenas estamos comenzando el juego, soy el ser más poderoso del mundo y seguiré así. - ¡cállate de una vez! No te quiero escuchar hablar. Se expresaba Maya, muy molesta. - No me digan, ¿Qué se sienten la gran cosa por ganarme una batalla? Sonreía con picardía Zil. Se acercó a la criatura, esa que aún no habíamos podido ver, saco sus garras y rasgo esa malla dejando a la criatura libre. La vimos estirarse y acomodarse, nos aterramos por un segundo, ahora seguro trataría de asesinarnos, por fin estábamos frente a frente, a ella. Y esta vez podíamos verla muy bien. Lo que hizo que nos diéramos cuenta que no era un Crocotta, nos habíamos equivocado de monstruo, tenía pezuñas hendida, similares a las de un burro, pero con una velocidad sobrehumana, descrito con las ancas de un ciervo, la cola, el pecho y el cuello de un león y la cabeza de un tejón, el ambiente se tornaba peligroso. Nos miraba fijamente, su mirada penetraba te sentías indefenso frente a ella, se saboreaba al vernos parecía querer disfrutar nuestras almas, abrió su boca hacia atrás hasta llegar a las orejas, sus dientes no lo eran, al parecer tenia crestas de huesos que podían aplastar cualquier cosa, eso explicaba el dolor fuerte que sintió Michael cuando Jeremías cruzo por el anillo. Mientras nos miraba no cerraba los ojos ni por un segundo, era incapaz de parpadear, y su columna vertebral era tan rígida que costaba estirarla y solo caminaba hacia adelante por ello, pues tenía que darse la vuelta para poder mirar hacia atrás. Escuché en su dirección la voz de mi madre llamándome Jeison ven, no quería caminar, pero mis piernas comenzaron a moverse solas, Michael me detuvo al instante, desperté. - Chicos este ser es muy peligroso, escuche la voz de mi madre llamándome hacia él. Les explicaba la situación. En cuestiones de segundo Maya comenzó a caminar hacia él, la detuvimos nosotros esta vez. - ¿A quién escuchaste? Le pregunte. - a mi padre. Respondió ella. Su cabellera era marrón, y desde la distancia parecía un poco a un alce, es muy grande y ahora vemos lo peligroso que es, si hablamos de capacidad de peligro diría que es mortal, ese ser podría acabar con nosotros en un santiamén. ¿Cómo lo derrotaremos? Me preguntaba internamente, Maya saco de su bolso una pistola y comenzó a dispararle, esa criatura los esquivaba de forma espectacular, sus reflejos eran increíbles solo se escuchaba a Zil sonreír descaradamente. - Este no es tan fácil como pensaban. ¿verdad? Me frustraba que tuviera la razón, no era una criatura que se pudiera derrotar con sencillez, había que buscar una manera de hacerlo, además era el segundo día, solo nos quedaría una oportunidad para salvarlos a todos. La criatura se detuvo frente a nosotros una vez más, y corrió con fuerzas a atacarnos ¿será al fin nuestro final? No me quería dar por vencido, pero no estaba en posición de tener esperanza, ninguno lo estaba. Cerré los ojos un instante. - Déjalos tranquilos. Hablaba Zil a la bestia. Esta se detuvo inmediatamente, caímos de rodillas derrotados, y con un chascar de dedos la criatura desapareció, Zil se acercó y se posó frente a nosotros. - De verdad que ustedes me divierten mucho. No creí llegar a verlos en esta posición, derrotados completamente. Sentía que se creían importantes al haberse desasido de mi bruja, pero ahora, mi criatura es el doble de poderosa, yo soy el doble de poderoso, en este pequeño pueblo todos están aterrados, asustados y ¿saben? Gracias a ellos cada minuto aumenta mi poder. Solo podíamos verlos, sentía miedo y sé que los chicos también, nos movíamos, sus palabras de despida fueron un. Nos veremos Mañana. Al marcharse sentí que el aliento regreso a mí, las personas comenzaron a salir de sus casas a asegurarse que estuviéramos bien, todos nos agradecían por haberlo salvados. Pero sabíamos que aún estaban en peligro, e mas creo que en mucho más peligro que antes, ¿Cómo derrotaremos a esa criatura?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR