Podríamos decir que al fin Otra criatura destruida, otro núcleo vencido, otro corazón menos del cual preocuparnos, nosotros nos hacíamos más fuertes, tomábamos más valor y confianza en nosotros mismos, mientras ese demonio, Zil, se hacía más vulnerable a pesar de adsorber tanto poder, también se hacía débil y debo admitir que al fin después de por todo lo que hemos pasado se sentía bien sentir un poco de esperanza, para el mundo, para la humanidad y hasta para mí, se acercaba el final de Zil. Esa batalla con el leviatán al fin había terminado, nos recostamos en la arena, llenos de cansancio, de dolor, de heridas, pero sobre todo de alegría, logramos lo que queríamos derrotar a la criatura, de nosotros tres Maya era quien se encontraba peor, el golpe que recibió provoco un gran daño, lo m

