La vida siempre nos enseña que en esta vida existen misterios que a veces no sabemos cómo enfrentar, esta vez no podíamos ver lo que sucedía con la criatura, ese es un impedimento para nuestra forma de trabajar, siempre habíamos querido saber lo que ocurría para poder alcanzar el objetivo, ahora solo teníamos una Leyenda, La Llorona y teníamos que atraparla y derrotarla antes de que logre asesinas a otros.
- Necesitamos conseguir respuestas, ¿Cuál es el motivo por el que no la vimos? ¿Por qué aun no podemos verla? Se supone que los anillos nos muestran ataques de demonios ¿no? ¿Por qué a ella no la vemos? Preguntaba al instante.
- Quizás es que las circunstancias sean distintas, fíjate bien, y date cuenta que solo hemos tenido visiones de ataque que han sido provocados por Zil, y la verdad es que nunca nos preguntamos la razón, ¿Por qué solo él, por qué no, otras criaturas? Preguntaba Maya desconcertada.
Había mucha razón en sus palabras, aparte de las personas que ayudamos a cruzar por el anillo solo hemos tenido visiones de Zil atacando y de sus criaturas, es extraño, y a pesar de eso no nos percatamos o simplemente nos enfocamos tanto en ese demonio que no quisimos estar al pendiente de lo demás, después de todo solo pensábamos en destruirlo, y eso hacía que todo lo demás lo dejáramos de lado.
- Chicos, ¿Por qué no le preguntamos a Blaze y salimos de dudas? Después de todo él fue quien creo los anillos, ¿no? Debe de saber el por qué las visiones están enfrascadas en Zil, ignorando a las demás criaturas… daba su opinión Michael.
- tienes razón eso Podría funcionar… se expresaba Maya.
debo de ser honesto, no estaba de acuerdo con esa decisión, no quería verlo, no sé por qué, pero sigo sin confiar en ese sujeto, y aunque odie admitirlo tenían toda la razón, él fue el creador de estos malditos anillos, por lo tanto, debe conocer sus secretos, y podría darnos una explicación.
- ¿Cómo haremos para dar con él?, ¿volveremos a viajar hasta su cabaña? De ser así mientras hacemos el viaje hasta allá y regresemos, ya habrá asesinado a otros niños… me enunciaba un poco enojado.
- Diablos Tienes razón, perderíamos mucho tiempo si decidimos ir y venir, tendremos que buscar otra manera … se expresaba Maya mientras se colocaba en la ventana de la habitación.
El silencio nos envolvió, solo teníamos en la mente el ¿Qué haremos? De verdad que no es nada fácil querer ayudar a alguien y no encontrar cómo, por no saber hacerlo, sabíamos que una criatura maligna habitaba en esta ciudad, pero ¿Cómo la encontramos? ¿a qué familia le estará haciendo daño en estos instantes? ¿Cómo la podremos ayudar? Me sentía fracasado, al no encontrar que hacer, no lograba concentrarme en nada.
- Chicos y, ¿si tratamos de comunicarnos con Blaze desde aquí? Se expresaba Michael.
- De poder hacer eso, fuera muy buena idea, solucionaríamos todo, no es tan sencillo después de todo ¿Cómo lo haremos? Preguntaba Maya desconcertada.
- Pensé que sería una buena idea, pues, él busco una forma de comunicarse con nosotros, podía hablar con Jeison desde la distancia, solo creí que tal vez, Jeison podría comunicarse con el de igual manera, pero bueno fue una idea estúpida… se expresaba Michael un poco sarcástico.
Sonaba estúpido, pero era una idea estupenda después de todo no perdíamos nada con intentarlo, trate de hacerlo enseguida, y lo llamaba Blaze, Blaze, Blaze, pero este no me contestaba, miraba a los chicos y les decía no me rendiré, y continúe llamando, Blaze, Blaze, Blaze, pero seguía sin ocurrir nada.
- Detente Jeison no sigas perdiendo en tiempo, tenemos que pensar en alguna idea real que podamos llevar a cabo… me detenía Maya.
- Jeison, Jeison, Jeison jamás espere un llamado tuyo… hablaba Blaze respondiéndome.
Me sorprendió escuchar su voz, y grite, Funciono, de verdad funciono, a pesar de nuestras dudas.
- Oye Blaze de verdad me alegra poder escuchar tu voz, pero, ¿existe alguna manera en que podamos escucharte los tres y no solo yo? Tenemos cosas importantes de las cuales hablar… le preguntaba intrigado.
- Déjame ver qué puedo hacer, dame un par de segundo y resuelvo eso… respondía un poco sorprendido.
Nos quedamos esperando que volviera a comunicarse con nosotros, pasaron varios minutos, y nada que llegaba, ¿será que se le olvido hablar con nosotros O tenía algo más importante que hacer?, comenzó a aparecer una luz resplandeciente frente como cuando enciendes un proyector en una pared, Maya y yo no echamos hacia atrás preparándonos para lo peor, cuando esa luz comenzó a tomar una forma humana, la de ese anciano fastidioso, que nos ayudó en ocasiones anteriores.
- Hola chicos espero no haberlos espantado, pero así puedo comunicarme con los tres, cuéntenme ¿Qué sucedió? ¿en qué puedo ayudarlos?… preguntaba Blaze.
- Esto es alucinante viejo, ¿Cómo lo haces? Le pregunte intrigado mientras rodeaba la proyección.
- Bueno Jeison, un poco de, olvídalo esto es muy profundo para cualquiera de ustedes, jamás podrán hacerlo así que sácate esa idea de la cabeza de intentarlo… me respondía sonriendo
Aunque me cuesta admitirlo, es una persona increíble, pues por alguna razón formo parte de los cazadores y trabajo con papá, esa proyección se veía muy real, se sentía muy real, nos dejó a los tres anonadados. Muy sorprendidos.
- Bueno basta de estar sorprendidos y admirar mi trabajo es hora de ir directo al grano, ¿para qué me llamaban? ¿Qué necesitan? Se expresaba Blaze un poco apurado.
- Tenemos una interrogante muy grande, y por esa razón requerimos de sus conocimientos… hablaba Maya.
- A ver, Ustedes dirán… Blaze esperaba que le explicáramos lo sucedido.
Maya explico con detalles claro, todo lo que estaba sucediendo en la ciudad, todo se tornaba peligroso, pero ahora eran criaturas de las que no sabíamos nada y no podíamos ver, ¿Cómo salvamos a las personas así?
- Bueno chicos perdón, es mi culpa, cuando cree los anillos no sabía con exactitud lo que hacía, pero después de hacerlos me centre en investigar mi propio trabajo, para descubrir que ellos están enlazados a las tres puertas, eso hace que las visiones que tienen pertenezcan a las tres llaves, de esos tres demonios que tienen gran poder… se expresaba Blaze.
- Comprendo, pero le pregunto, ¿no existe algo que se pueda hacer, para que no sea solo verlos a ellos, sino ver a los demás también? Necesitamos saber lo que está ocurriendo, hay personas corriendo peligro… preguntaba muy estresado.
- Jeison, hay una manera de que esto que quieres se pueda hacer, pero es muy peligroso, por eso no lo he hecho antes… respondía Blaze.
La verdad me tenía confundido, porque si existe alguna manera de que sepamos de las criaturas, que podamos verlas, no lo hacemos y ya, después de todo es para ayudar, ¿Qué tan peligroso puede ser?
- Les explico, si libero los anillos, tendrán acceso a todas las criaturas demoniacas que están en la tierra, podrán verlas, escucharlas y sentirlas a cada una de ellas, podrían terminar volviéndose locos, o peor cada uno entrando en una visión distinta, podrían llegar a morir, o les ocurriría algo innombrable, podrían quedar atrapados en una prisión de Ilusión, y con ella viajar de criatura en criatura, de visión en visión, siendo perseguidos por los entes peligrosos en ellas, y por si solos no podrán salir… daba su opinión Blaze.
Entre los tres se creó un silencio pensativo un poco largo, tenía razón el precio era muy alto, el peligro mucho Mayor, pero al final solo queríamos ayudar a las personas, ¿Qué es lo peor que nos puede pasar?
- Hagámoslo no lo piensen tanto… se expresó Michael.
- Michael no estás en condiciones para pedir que lo haga, eres el que está herido de los tres, pero les pregunto ¿de verdad quieren hacerlo, aun conociendo las consecuencias? Blaze hablaba buscando la manera de convencernos de no hacerlo.
- Solo hazlo, de una vez. Confirmaba nuestra determinación.
Blaze bajo la cabeza, como rindiéndose, resignado a nuestra determinación; nos observó con admiración, levanto su mano mientras decía unas oraciones extrañas, nuestros anillos comenzaron a brillar y a tomar un color distinto, se tornaron Negros, siempre me ha gustado ese color, pero, se sentía tenebroso, creo que ahora nos arriesgamos más de lo que deberíamos, jugábamos con cosas que no entendemos bien…
- Listo chicos, ya está hecho, me hubiese gustado ponerles solo un tiempo límite, solo para darles chance de resolver el problema y terminado eso, el anillo volviera a la normalidad, pero no logre hacerlo, tratare de contactarme con ustedes pronto, para deshacer lo que he hecho, ¿si entienden bien en lo que se han metido? ¿verdad? En unos minutos que el anillo se acople a la situación, muchas voces rondaran en su cabeza, serán personas sufriendo a causa de los demonios, serán los demonios disfrutando la caza de las personas, serán muchas cosas, les recomiendo que traten de concentrarse en lo que buscan salvar, y quizás así, solo quizás, logren encontrar sin problema lo que busca… se despedía Blaze.
Blaze así como llego, se fue, en un parpadeo, no había pasado ni un solo minuto que se había marchado, cuando el dolor de cabeza nos consumió, se escuchaba muchas voces distintas, personas gritar, demasiado terror, cerraba los ojos tratando de controlar el sufrimiento, y que este no me controlara a mí, pero no podía hacerlo, sentía que habían personas a mi alrededor y en lo que habría los ojos, observaba criaturas distintas, Monstruos diferentes, debía ser fuerte, soportar, resistir y actuar, convenía concentrarme solo en lo que buscaba y necesitaba, La Llorona.
Me concentre lo mejor que pude, y sin darme cuenta las voces disminuían, abrí los ojos para ver a los chicos seguir sufriendo, ellos no lograban controlar su mente, trate de mantener la concentración y al final cada una de las voces desapareció totalmente en mí, me sentía tranquilo, en paz, me acerque a los muchachos, su dolor se mantenía y parecía continuar así.
Los niveles de Michael comenzaban a aumentar, si continuaba así, haría que los médicos vinieran, tome su mano, y trate de calcarlo, y al instante, su pulso se estabilizo, sus niveles volvían a la normalidad, y abrió sus ojos diciendo que las voces desaparecían, Maya fue mayormente difícil, so se lograba concentrar en una sola cosa, y eso hacía que muchas más criaturas entraran en su mente haciéndola sufrir mucho más.
- Maya, por favor, escucha mi voz, céntrate solo en ella… se lo decía a cada instante, buscando la manera de que se calmara.
Se retorcía de dolor en el suelo, el arrepentimiento por la decisión que habíamos tomado, se apoderaba de mi mente, sentía que todo lo que aceptamos hacer fue un gran error, después de todo no valía la pena perder la vida de mi hermana de esta manera, la abrace, trataba de contenerla, y en unos instantes comenzó a calmarse, y se normalizo igual que nosotros.
- Ya estamos bien los tres ¿cierto? Preguntaba un poco preocupado por ellos.
- ¿Díganme que no vieron muchas criaturas? Nos interrogaba Maya.
Le respondí esa interrogante con un simple, muy pocas, al igual que Michael, pero ella, estuvo mayor tiempo enlazada, con todos, de seguro observo mucho más, espero que no haya visto algo que la cambie por completo.
- Bueno chicos ahora debemos de aprovechar que tenemos esto bajo control, ¿por dónde comenzamos a buscar? Preguntaba sin pensarlo mucho.
Tenía un deseo de encontrarla, vencerla y deshacernos de la liberación de estos anillos, no quería volver a ver a mis hermanos sufrir de esa manera. Aunque no teníamos idea de por dónde comenzar, no conocíamos la ciudad, ni el país, era la primera vez, que los tres estábamos allí.
- Bueno chicos no creo que pueda acompañarlos en esta misión… hablaba Michael.
- ¿de qué hablas? Nunca pensamos en que nos acompañaras… se expresaba Maya.
- De verdad Michael solo pensamos en que te recuperes, debemos de seguir enfrentándonos a Zil después de todo y te necesitamos listo para eso… le hablaba con una ligera sonrisa.
Ya calmados, nuestros anillos comenzaron a brillar, nos mostrarían una visión, pero no sabíamos cual veríamos, así que en seguida les grite a los chicos que se centraran en pensar en la Llorona, tal vez así nos muestren directamente esa.
Despertamos en un lugar oscuro, estábamos los tres juntos era lo que me importaba, por lo menos no despertamos en visiones distintas, todo podría salir bien, caminamos buscando la luz, pero esta vez, había muchas luces, parecía que nos encontráramos en el punto central de un área de portales, y cada una de las luces era una puerta que nos llevaría a una criatura distinta. no sabíamos qué lugar tomar.
- ¿y si nos separamos? Pregunto Maya.
- ¿Estás loca? entraremos los tres en el mismo lugar entendido… ordenaba Michael.
Camine a una de las entradas y me detuve frente a ella, sentía algo extraño como si esta me repeliera, me acerque a otra y sucedía lo mismo, ¿Qué Diablos ocurre Aquí? Me preguntaba internamente, revise así muchas de las entradas y en todas ocurría exactamente lo mismo, los chicos solo me miraban caminar por cada una supongo que preguntándose ¿Qué estará haciendo Jeison?
Llegue a una de las entradas que, hacia lo contrario de las otras, sentía que me atraía hacia ella, pase la mano a través, y volví a sacarla para mirarla fijamente, voltee a los chicos.
- Chicos esta es la puerta que debemos de cruzar, entremos ahora… les hablaba con autoridad.
- ¿Qué te hace creer que es la que buscamos? Me replicaba Maya.
No le conteste, solo comencé a caminar hacia ella cruzándola por completo, ellos se quedaron atrás viéndose fijamente y corriendo para cruzarla también, el camino era extraño parecía que caminábamos por debajo de un túnel con algunas luces mostrándonos el camino, llegamos hasta el final y al cruzarlo estábamos frente a una pequeña casa, muy bonita, y fuera de ella había dos niños jugando con su madre, los miraba correr, saltar, divertirse, me puso un poco nostálgico me recordó a mi madre.
Lo primero que hice fue revisar el nombre y número de la casa para tener una idea de a donde llegar. La madre entro a la casa con sus hijos, escuchamos un llanto acercarse, y decir ¡Aaaaaaaaay, Mis Hijos! Volteamos la mirada y observamos a una joven mujer acercarse a la casa.
- ¿Esa es la llorona verdad? Pregunto Michael.
- Eso creo… le respondí.
- ¿Cómo supiste que era esta entrada y no cualquier otra? Preguntaba Maya.
- Pues creo que solo fue instinto, ahora solo observemos… le respondí.
La mujer se acercó a la entrada y traspaso la puerta entrando así en ella, corrimos tras esa criatura, evitando que nos descubriera, no podíamos hacer que se diera cuenta que estábamos allí, comenzó a subir las escaleras, ingresando a una de las habitaciones, donde dormían los dos chicos, se acostó junto a uno, y luego de un rato, a la otra cama para recostarse junto al otro.
- Jeison fíjate sus muñecas, los dos tienen quemaduras, quiere decir que ya para este momento, los tiene… se expresaba Michael.
La mujer se levantó y los niños tras de ella, pero parecían estar en trance o hipnotizados, solo la seguían a donde ella iba, su madre estaba fuera esperándola, ¡Llorona deja a mis hijos! Ya para estas alturas la mujer sabía a qué demonio se enfrentaba.
La criatura levanto su mano y se observaba como la arrojaba hacia una pared mientras continuaba su camino con los pequeños, la madre se levantó tomando de la mano a uno de los pequeños el cual despertó volteando la mirada a su madre, diciéndole ¡Ayúdame!
Ese ser demoniaco regreso la mirada a la madre al ver que había logrado despertar a uno de los chicos, sus ojos se tornaron rojos, parecían las llamas del infierno, arrojo al niño a una pared y al otro a la escalera, acercándose a la mujer para tomarla por el cuello, los niños gritaban con miedo, mientras su madre se encontraba al borde de la muerte.
Tomo una cruz que tenía colgada en su cuello, y se la coloco en la cara a la criatura, esta comenzó a gritar de dolor, la madre tomo a los niños e intento salir de la casa, pero este ente demoniaco la serró en un instante, estaban encerrados con esa encarnación del mal.
Comenzaron a tratar de buscar otra manera de escapar de su casa, llegando así hasta el tejado, pero esa criatura los seguía a todas partes, les aprecia en frente, en un lado, arrojaba cosas para que supieran que aun los seguía, se reflejaba en los espejos, en las fotografías, estaba en todas partes, uno de los niños se detuvo, soltando a su madre y dándose la vuelta caminando de regreso a la Llorona, su madre trataba de detenerlo pero esta vez no lo lograba, lo escucho decir, me llama y debo ir.
No paso mucho tiempo, cuando el otro comenzó a seguirlo expresando exactamente las mismas palabras, “me llama y debo ir” la preocupación de la madre ahora era mayor, y camino con ellos lentamente mientras bajaban las escaleras, la criatura estaba en la entrada esperándolos, cada uno de los niños tomo una de sus manos, su madre corrió hacia ellos, pero la criatura le grito, “basta, ellos son mis hijos” golpeándola tan fuerte que al chocar con la pared se le rompió la cabeza muriendo al instante.
Nos mantuvimos persiguiendo a la llorona mientras su camino la llevaba a recorrer unas cinco cuadras, parecía que nadie en el pueblo notaba lo que ocurría, y llego así a un pequeño lago, tomo por el cuello a los pequeños niños diciéndoles “los amo mis pequeños, pero ustedes no son mis hijos” introduciéndolos dentro del lago hasta que estos no podían respirar, los ahogo, luego de eso la criatura desapareció.
Abrí los ojos preocupado por los pequeños niños, pero pensando que controlar la visión fue muy sencillo, y salir aún más, honestamente creí que sería más complicado, Maya me miro, como queriendo preguntarme que haríamos, pero al menos ahora sabíamos a donde llegar, donde buscarla.
Nos pusimos en Marcha a vivir la travesía que nos correspondía, sin haber pensado en un plan, sin saber cómo destruirla, sin saber que decirle a la familia, y mucho menos como ponerlos a salvo, llegamos, y los niños jugaban en el patio con su madre baje del auto y me acerque a ella.
- Hola disculpa necesitamos hablar contigo… me exprese.
Su rostro torno una mirada extrañada o confundida, y era de entender, no nos conocía, así que para asegurar la conversación tuve que decir que se trataba de la Llorona, al escuchar ese nombre nos invitó a entras a su casa, nos sirvió café, y nos sentamos a charlar.
- sabemos que la llorona esta tras tus hijos, y que también lo sabes… le hablaba Maya.
- Si, lo descubrí ayer, cuando la mire entrar en la habitación de los chicos, estoy preocupada no sé cómo defenderlos, pero sé que si los busca a ellos no hago nada con marcharme del lugar donde sea que vaya ella los seguirá. Nos respondía la mujer.
- Si tienes razón, pero hay que detenerla, nuestro trabajo se basa en destruir criaturas como estas, pero ella es casi invencible por el tiempo que tiene de existencia… me expresaba mientras me levantaba para asomarme por la ventana.
- ¿Qué sucede? Pregunto la madre.
- Ya está oscureciendo ya se va a acercar… hablaba Maya.
- Pues defenderé a mis hijos como pueda… seguía hablando la madre con seguridad.
Me acerque a ella, coloque mi mano en su hombro y le dije:
- Me gusta mucho su forma de luchar por sus hijos, pero si intenta ayudarlos esta noche usted morirá, y ellos también, por eso estamos aquí. Queremos ayudarla y creo que se cómo… me expresaba un poco pensativo.
Le ordene a Maya que vigilara a los chicos, tomo su pistola de sal, y se preparó frente a la habitación, la mujer estaba a su lado después de todo se moría por proteger a sus hijos.
me acerque al auto, tome mucha sal, agua bendita entre otras cosas y me fui al sótano, antes le había dicho a Maya que al escuchar mi señal bajara a los niños al sótano ella iría por ellos o eso es lo que esperaba.
La llorona llego escuchaban los disparos de Maya hacia ella, al ser estas municiones de sal, no le hacen daño, pero la detienen un poco, la repelen haciendo que le cueste más acercarse a los chicos, grite con todas mis fuerzas desde el sótano ¡AHORA! Con la esperanza de que Maya me oyera, y funciono, comenzó a correr con los niños y su madre hacia donde estaba yo esperándola, los hice entrar, preparando una ventana para poder salir.
Los chicos volvieron a entrar en trance, y trataron de irse del lugar repitiendo esas mismas palabras de la visión “ella nos llama, debemos de ir” esa criatura sabe cómo atraerlos, los acercamos a las ventanas mientras la criatura se detenía en la entrada del sótano frente a nosotros viéndome molestamente.
- Jeison Storm, nunca pensé que llegaría a conocerte… se expresaba la criatura.
- Pues yo tampoco a ti… le replique.
- Déjame a mis hijos, ellos son míos me los llevare… se expresaba con una voz que hacia retumbar la casa.
- Si tanto los quieres por que no vienes por ellos. La retaba
Se acercaba más, pero sin entrar al lugar, Maya y la madre de los niños estaban con los pequeños preparados para sacarlos por la ventana en lo que esta entrara al sótano.
- ¿ir por ellos? No, Hare algo mejor, que ellos vengan a mi… se expresó la Llorona.
Solo tuvo que levantar una de sus manos llamándolos, para que los niños se tambalearan con fuerzas tratándose de
Soltarse de Maya y su madre, buscaban la manera de ir con ese ente demoniaco, a las chicas no les quedaba de otra que sujetarlos con mayor fuerza sin preocuparse si les hacían daño o no a los pequeños, tenían que resistir.
Escuche una voz familiar, que decía entra de una vez, mientras oía el sonido de un disparo, que impacto en la criatura haciéndola entrar al sótano, instante preciso para que maya y la mujer sacaran a los niños del lugar, y Michael acercándose a la entrada regando sal para terminar de cerrar el círculo de sal que yo había creado para encerrar en una prisión eterna a este ser.
- Creo que llegue justo a tiempo… se expresaba Michael sonriendo.
- Tardaste demasiado, pero gracias llegaste en el momento preciso… le respondía felizmente.
Atrapamos a la criatura, pero no había manera de deshacerse de ella, así que había que buscar la manera de que nadie entrara a esa casa otra vez, o al menos que nadie bajase al sótano, ese ser debe permanecer en ese lugar por el resto de la eternidad. La madre se ofreció a encargarse de eso, no sé si fue la mejor decisión, pero dejamos que se encargara, las marcas de los niños comenzaron a desaparecer, y ellos volvieron a la normalidad, al final logramos lo que queríamos, salvar sus vidas.
Regresamos a nuestro auto, pero ya no nos encontrábamos en concentración en una sola criatura así que las voces retornaron, tratábamos desesperadamente de controlarlas, no sé por qué yo lo hacía con tanta facilidad, pero mis hermanos sufrían, no sabían cómo sobrellevar la situación, trataba de calmarlos, pero era muy difícil, Michael empezó a resistir, tenía mucha fuerza de voluntad, pero para Maya parecía no poder hacerlo, su situación estaba complicada, sin embrago le pedimos que se concentrara en nuestras voces y al final lo logro.
A pesar de haber terminado, las voces se habían marchado, Maya estaba preocupada, y alterada, no parecía estar del todo bien.
- ¿Qué sucede Maya? Le pregunte.
- Chicos vi a un demonio, ese que estaba en la foto de Blaze, como cuadro decorativo, el hijo de satanás. Hablaba ella.
- ¿es real? Pregunto Michael.
- Si y ese debe ser el demonio que es mucho más poderoso que Zil y al que le tiene tanto miedo. Se expresaba ella.
- ¿Por qué dices eso? Pregunto Michael.
- Pues, porque él, tiene a papá… respondió Maya.