Creo que muchas veces llagamos al extremo por esas personas que nos importan, por esas que amamos, por esas que queremos tanto y deseaos ayudar con todo el corazón, pues, justo eso estaba por hacer, arriesgaba mi vida, a cambio de la de mi madre y la de Michael, llevar mi vida a vivir una eternidad en el infierno, con tal de que ellas no sigan sufriendo allá abajo. Salimos de la habitación y nos dirigimos al auto, subimos y comenzamos ese viaje de vuelta a la fuente eterna, solo que esta vez tenía la intención de cumplir mi cometido, sin interrupciones solo llegar y hacerlo, necesitaba hacerlo. Llegamos, bajamos del auto y caminamos hacia la fuente, no habíamos terminado de llegar cuando ya Maya está cubierta de lágrimas, esta vez no quise despedirme, después de todo cuando intenté e

