MOMENTOS ANTES DE LA BODA – HABITACIÓN PRIVADA DEL LUGAR DEL EVENTO. El vestido colgaba como una nube de seda y encajes sobre el biombo de madera clara. Las flores del ramo reposaban junto al espejo, frescas y delicadas como la emoción que flotaba en el aire. Biancca respiraba hondo, sentada frente al tocador, con su bata blanca de satén bordada con su nombre en hilo dorado. A su alrededor, las chicas corrían de un lado a otro: Irina ajustaba su peinado, Vanessa controlaba los tiempos, Jeannette afinaba los detalles florales. Andrea, madre de Mateo, supervisaba con ternura cada gesto de la novia. Pero Biancca solo miraba su reflejo. —¿Estás bien? —le preguntó Salomé, sentándose a su lado. Ella asintió, pero en sus ojos había un destello de vulnerabilidad. —Siempre soñé con este día… y

