AMANECER EN LA PLAYA – DÍA SIGUIENTE A LA DESPEDIDA DE SOLTERO El sol asomaba con piedad mínima, iluminando la arena con tonos dorados que dolían a los ojos. Gerardo despertó sobre una toalla empapada, con la camisa a medio poner, el cabello alborotado y la cara quemada del sol inclemente. A su lado, Braulio tenía una sombrilla rota abrazada como si fuera un oso de peluche, y Mateo dormía boca abajo con la peluca rubia aún puesta. —¿Qué carajos…? —murmuró Gerardo, incorporándose, sobándose la sien. Ramsés abrió un ojo. —Buenos días, señor desnudo viral… —¡¿Me grabaron?! ¡No, no! ¡Bórrenlo! ¡Todo el video, todo! —gritó Gerardo, medio riendo, medio entrando en pánico. Mateo, con voz ronca y un dolor evidente en la espalda, se quejó: —¿Tú sabes lo difícil que es bailar “Single Ladies”

