Todos se quedan pensativos pensando en todas las cosas que ahora deben hacer. —Debemos presentar una denuncia a las autoridades —anuncia Don Memo. —Como si de verdad pudieran hacer algo —recrimina Lucía—. No pudieron tomar cartas en el asunto soltando a ese maldito hombre y ahora tu tienes la esperanza de que puedan hacer algo por que quemaron nuestro hogar… No creas que harán algo, son igual de corruptos que siempre. Las palabras, aunque duras son totalmente ciertas. Zil yace aguantándose las lágrimas, es mucho que procesar en todo este tiempo. Por un breve momento fue feliz junto a Andrés, pero sabe que eso yace kilómetros de distancia desde que le pidió que fuese su novia. Ahora, ya ha sufrido dos ataques contra su vida, uno directamente y otro indirectamente. Se siente culpable

