Para Samuel había sido muy confuso enterarse, que el hombre con el que supuestamente su prometida lo había traicionado, era empleado de confianza de su madre. En su mente, muchas cosas no tenían sentido por más vueltas que le diera al asunto, seguía sin entender cómo era posible tal cosa. Orgullosamente Sofía, le contó lo agradecida que estaba con la señora por las oportunidades que le dio a su hijo, en especial porque gracias a ellas consiguió la beca que le garantizaría su futuro, aunque eso hubiese significado, no poder verlo en años. — ¿Hace cuantos años no se ven? — Se atrevió a preguntar. — Seis largos años, pero nos hablamos seguido, en varias ocasiones me ha pedido mudarme con ellos, pero, no me atrevo a dejar a los señores solos, son mi familia — Dijo con melancolía. En su

