Luego de un largo vuelo, Samuel aterrizaba en la ciudad de Londres dispuesto a encontrar a Rubén, nunca en su vida habría imaginado que buscaría al hombre con quien su prometido lo engaño y casi destruye su empresa — ¡Debo estar loco! — exclamo, intentando detener un taxi, que lo llevara a su hotel. Mientras comía algo, en el restaurante del hotel de lujo donde se hospedaba, revisaba con cautela a través de su celular, artículos antiguos de prensa relacionados el tipo de beca que la señora Sofía le comento que había obtenidos su hijo, con la intensión de conseguir alguna pista que lo ayudara con su objetivo. Sin embargo, la mayoría de las cosas que aparecían eran muy generales y no le sirvieron de mucho. Ya que, en ninguna de las publicaciones descritas en las páginas web, consiguió al

