Finalizada la fiesta Isabella y Henry, luego que despidieron a los invitados, se despiden de sus familias y se van al hotel más lujoso de Nueva York a pasar su noche de bodas. Luego del día de campo no habían vuelto a estar juntos y estaban tan deseosos de sentirse y poder amarse que casi no esperan a cerrar la puerta. Henry la acorrala contra la pared de la habitación y comienza a besarla con desesperación, con amor, con pasión. Comienza a quitarle sus prendas y ella imita sus movimientos y también comienza a desvestirlo. — Amo que hagas esto mi amor mi Isabella, mi esposa te amo tanto, dice él con ternura. Ella se sonroja y con amor le dice. — Amo sentirte como el otro día en el campo y mientras lo dice su rostro comienza a ruborizarse. — No tengas vergüenza, ya eres mi esposa y e

