Después de un almuerzo de revelaciones para mí amiga Katy, no emitió palabras en el resto de la comida, cosa que era realmente raro, tenía la mirada pensativa, y eso era bueno, ella con su baja autoestima creía que nadie se fija en ella pero los resultados indicaban que no es así, ella es hermosa aunque no lo crea, y tenía que empezar a abrir los ojos por el bien de su relación con Max. —Bueno chicas, gracias por el almuerzo, ya terminó nuestro receso, hay que seguir trabajando y seguir soportando a ese ser tan insoportable —Carol largo una pequeña sonrisa y niega con la cabeza. —No me parece tan malo —suelta Katy. —Tus observaciones no valen, después de todo no te das cuenta de nada. —Oye —larga ofendida. —Bueno por favor, no empiecen con unas de sus peleas aquí, no es lugar —las re

