MAIA Llego a la oficina como si nada estuviera ocurriendo en mi vida. Todos me ven extrañados y no se si es por el mal genio que he tenido estos días o por otra cosa, pero trato de no prestar atención. Llevo siendo de esta manera todos estos días, y hoy como los últimos tres, Ahmet no da señales de vida. No lo he buscado, ni llamado ni nada, no me interesa saber que hace o donde está. Es bastante mayor para saber que hace y mi dignidad junto con mi orgullo, me lo prohíben. Si, es mi mejor amigo pero ahora mismo no deseo saber nada de él, sigo molesta y decepcionada. Pero no se equivoquen, no lo estoy por lo que me hizo ese día, más bien por lo pendejo que se ha comportado desde el domingo. ¿Segura? > Claro que si. No te duele. ¿Nada de nada? > Siguiente pregunta. Vol

