Empiezo a sentir los ojos pesados, hasta el punto de ya no poder mantenerlos abiertos. Pasan los días, y ya estoy en casa. Mi madre insiste en que vaya al Psiquiatra, puesto que teme que vuelva hacer otra locura. A pesar de mi negativa ganas de ir, acepto, ya que con Danna puedo hablar sobre cosas, sin temor a que discrimine algo de lo que digo. Está me recomienda apoyarme en Liam, es por esto que el, ha empezado a estar junto a mi en las terapias. La doctora quiere que el sea capaz de ayudarme, y por esto le enseña instrumentos para el hacerlo. A mi madre no le gusta mucho la idea, de que sea Liam quién tomé ese papel, pero sabe que es el o nadie, por eso está al pendiente de todo lo que pasa en la terapias. Lo que aún no sabe, es que Danna, me ha mandado pastillas nuevamente, ya que de

