Escucho que alguien toca mi puerta. —¿Puedo pasar? —Preguntan. —¡Si pasa! —Le respondo. En seguida se abre la puerta y Rommy camina hacia mi cama, dónde se acuesta, agarrando mi almohada para apoyarse en ella. —¿A dónde irás? Cuéntame... solíamos decirnos todo —dice recordando. —Ya te dije, saldré con Liam. —¡Allisooonnn! sabes muy bien, que te conozco, y se que me estás mintiendo, siempre he sabido cuando lo haces. Me doy la vuelta y la veo, se que no se quedará quieta hasta que le diga —Si, está bien, te lo contaré, pero promete que no le dirás a nadie. —Esta bien, te lo prometo —me dice Rommy con una sonrisa. —Liam me ha pedido matrimonio —agarro una cajita cuadrada pequeña de color azul oscuro, que está en la mesita de noche y se la entrego Rommy. Quien está que no cabe de la

