Cada persona elige la manera indicada para superar el dolor, todos tenemos formas distintas de pasar por eso. Y no hablo de un dolor físico como lo es un raspón de rodillas, o un dolor de estómago. Hablo del dolor dentro de ti, ese que sientes que te consume y no sabes cómo salir del, ese que sientes muy dentro de ti que no se quita con una aspirina. Hablo de ese dolor que te causan las personas, o tú misma. En mi caso, la forma de sobrellevar ese dolor fue huir, huir del lugar que me recordaba la causa de ese dolor. Cuando Matías acabó conmigo me fui a Chapel Hill. Cuando regresé y papá murió no quería permanecer en esa casa que un día fue mi hogar y todo me recordaba el dolor de perder al hombre de mi vida, decidí volver a Chapel Hill. En el momento que Alan y yo decidimos terminar por

