Samantha Hawkins
__¿Podría repetirlo por favor?___ me deje caer en la silla justo frente de su escritorio acomodando mis gafas.
__Que yo sepa señorita Hawkins usted es un ratoncito de laboratorio pero no sorda__ gesticula con una sonrisa para sentarse en su silla giratoria justo frente a mí con su actitud engreída de siempre.
___Y usted es un ...___
"Idiota, Fanfarrón , Mujeriego, Imbécil, hijo de su madre"...
Estaba a punto de despotricar contra este ser que era capaz de sacarme de mis casillas. Tenía mil insultos en mi mente que estaban listos para ser lanzados pero solo suspiré recomponiendome ante su mirada de advertencia de yo soy el puto rey del mundo. Tenía que pensar en mi madre y no rebajarme a su nivel. Estoy muy segura que a Hudson Mancley no le temblaría la mano a la hora de ponerme una demanda por daño moral o lo que él se inventara.
___ ¿Por qué yo? __ suspiré y prosegui ya más calmada tomando una bocanada de paciencia__Digo tiene a miles de mujeres, es exitoso, el soltero más codiciado, guapo obviamente.
___Eso lo sé muy bien mi querida Samanthha__ interrumpió mi discurso con su típica pose de empresario juntando sus dedos encima de su escritorio, unos largos y callosos. De esas manos varoniles que atraían tanto a una mujer.
Lastima que yo no fuera ese tipo de mujer dispuesta a caer por este demonio.
___Sobre todo lo último. Pero verás querida mis motivos son de mi incumbencia solo confórmate con saber que necesito una mujer así como tú___ se levantó para situarse a paso lento en mi espalda__Aunque mejor vestida obviamente, con clase__ susurro en mi oído haciéndome saltar y levantarme para encararlo.
___Oye usted no tiene derecho__ lo señale gruñendo.
___No me interrumpa señorita Hawkins tómelo esta vez como un cumplido serás mi fachada y yo su bolsa bancaria todos ganan es como una transacción de cincuenta- cincuenta.
___Podria darme una semana para pensarlo.
Debía ganar tiempo. Mi cabeza ahora mismo era como un caldero a punto de explotar. Muchas impresiones por un día. Si alguien me hubiera dicho lo que se proponía este hombre con su "segunda oportunidad" como él lo llamaba, me hubiera reído en su cara. Pero ahora mismo no sé si reír o llorar mientras Hudson me mira con esos ojos calculadores que no tienen fondo por más que lo mires, es como mirar un cielo sin estrellas.
___Que sean dos días__ sonrió de lado__ La verdad no estoy para perder mi valioso tiempo__ tomo una carpeta de su escritorio tendiendomela para que la tomara.
___¿Y esto qué es?
__Si aceptas abran reglas. Aquí tienes el contrato. Necesito que me des el sí cuánto antes__ sonrió de lado haciendo que se le marcará un oyuelo que me distrajo por un momento pero en seguida desvíe mi mirada sintiendo como me subía el calor a mi cara.
___Ya puede irse señorita__señalo la puerta pero mis pies no se movían__ Es ahora no tengo todo el día__ resopló maluhumorado.
Y sólo pude salir como arma que lleva el diablo. Ni me detuve a mirar a mis compañeros cuando salía de ahí. Solo quería llegar a mi casa cuánto antes y encerrarme con un pote bien grande de helado para olvidarme de este mundo injusto. Debía llamar a mi amiga para cancelar la cena de hoy, no tengo ánimos para festejar. Estoy segura que sí Ana se enteraba de las locuras de mi jefe terminaría interviniendo o peor aún descargandole a Maximiliano.
Para mí mala suerte como si los astros estuvieran en mi contra en este día, saliendo del ascensor en planta baja choco contra un pecho duro que reconocería mil veces. Su metro ochenta me hace levantar lentamente la cabeza y ahí está esa sonrisa para recibirme con esos ojazos azules muy parecidos a los de Ana.
___Max__ susurré más para mí.
___El mismo mi querida Samantha__se agachó a recoger la carpeta que se había resbalado de mis manos iendo a parar a nuestros pies.
___No te preocupes yo ...___ me agachó nerviosa sin saber que decir y tratando que no sé de cuenta del contenido de los papeles__ Yo puedo hacerlo sola.
___Para mí es un placer__ me la entregó una vez cerrada con una sonrisa amable.
Esa era la clara diferencia entre mi jefe y Maximiliano. Max como yo le decía desde que conocí a su hermana, era gentil, amable, todo un caballero que te hacía suspirar. Lo tenía todo, el físico de ensueño y el éxito profesional. Lo malo era que su mejor amigo era Hudson y que ambos eran don Juanes profesionales que jugaban con las mujeres como juguetes.
Podía pensar en pedirle ayuda, pero a la vez me juré a mi misma desde que mamá la diagnosticaron que saldría adelante sola. Bastante había hecho ya en conseguirme este trabajo por petición de Ana.
___¿Cómo te va en el trabajo?
Su pregunta me tomo con la guardia baja parecía realmente interesado.
___Bastante bien___ me salió como un chillido__ Te dejo que tengo que entregar estos papeles___ señale la carpeta y hacia Roanda que miraba desde lejos muy interesada.
___Ah claro___ asintió con una sonrisa dándome un beso en la mejilla de despedida___Espero verte pronto por la casa Sam.
Asentí ruborizada y lo ví subir en el ascensor mientras lo despedía con la mano.
___Yo también___ suspiré y di media vuelta.
Ya ni salía mucho, mi vida era casa y trabajo. Mi vida social era un desastre total y ni siquiera me importa. No puedo imaginarme una vida sin mamá, ella lo es todo.
Una lágrima se me escapa y la limpió rápido.
"Saldremos de esta Sam" son sus palabras. Y eso me digo cada día para seguir.
Pido un taxi y en lo que llega llamo a Claudia la cuidadora de mamá. Desde que empecé en la empresa podía permitirme pagarle a alguien. Y esa definitivamente era una de las ventajas de trabajar para Hudson.
Podía ahorrar y abastecer mis necesidades básicas junto a las de mi madre.
Conforme van aumentando los timbres me pongo nerviosa y el corazón se me dispara con mil pensamientos a la vez. Claudia es de las que contesta al tercer timbre. Vuelvo a llamar y nada. En eso llega el taxi.
___¿Esta usted bien señorita?__ el señor mayor tras el volante se gira con cara preocupada ante mi estado de nervios.
___ Sí solo necesito que se apure en llegar a esta dirección.
El taxista asiente y arranca el auto poniéndolo en marcha. Y justo en eso recibo un mensaje de Claudia que me dispara el corazón.
"Tú mamá se cayó en el baño, estamos en el hospital Central de la Ciudad"