Subí por las escaleras hasta que llegue la habitación de Cristina. Ella me abrió la puerta y ya estaba vestida de nuevo.
—Ah…esto es lo que había.
—No importa entra.
Ingresé al cuarto y empezamos a hablar de nuevo. Puse el desayuno encima de la mesa.
—Creo que debo decírtelo, yo bueno, me iré antes de lo pensando, tengo otras cosas que hacer, en mi ciudad. Una familiar hizo la denuncia respectiva hacia mi ex. Y yo debo ir a ver cómo está. No quiero dejarte solo, perdóname.
—Por favor quédate quiero estar contigo en el evento que se realizara en esta ciudad, me este podría ser un hermoso recuerdo. Me ayudas?.
Ella volteo sus rostro un poco apenado.
—Eh…bueno…yo….está bien, pero no te puedo acompañar al coliseo, por mi seguridad.
—Esta bien, solo estar contigo me hace feliz.
Había llegado a un punto donde empezaba a decir cursilerías. La abrace y comenzamos a comer el desayuno. En un rato debíamos analizar la información para mejorar en algunos aspectos y hacer la diferencia en los poco a días de concurso que quedaban.
Desayunamos rápidamente, casi eran la nueve de la mañana y teníamos que aprovechar el tiempo para analizar el concurso.
—Bueno Jhon, Hasta ahora, los géneros que han hecho, son suspenso, misterio, ciencia ficción, Cyberpunk, aventura, y historia falta de 5 días, lo géneros que probablemente salga van a ser Fantasía, romance, paranormal, hombres lobos, terror o espiritual. Si te toca cualquiera de esos, creo que la mejor forma es hacerlo con dos protagonistas que sean amigos de infancia en un pueblo algo moderno. Es tu decisión como manejas la trama, si es de romance debes pensar muy bien cómo hacerla. Desde ahora cualquier punto que pierdas te va a afectar en la competencia.
Entendía lo que el me quería decir. Podrían ponerme cualquier género y quedaba todo a mi decisión.
—Bueno, sino es romance, serán dos hombres. Es lo que se me ocurre, pero primero veamos la tabla.
Ambos miramos la tablet, de primero estaba Marlon, luego Esteban, luego yo. Ellos tenían como muchos votos de varios asistentes al concurso. Me superaban bastante. Y eso era un problema, tenía que tratar de mejor en ese aspecto.
Atrás mío estaba Mónica, quien en este momento era la más molesta, como todos creían que yo habías hecho trampa y obviamente al sentir que alguien le están ganando por juego sucio, pues me detestaba.
Cristina estaba leyendo las historia de cada uno, al parecer había visto algo que le llamo la atención. Yo espere pacientemente que dijera algo.
—Bueno, veo dos cosas bastante curiosas, Esteban y Mónica están siguiendo algunas cosas de Marlon, no se si el se ha dado cuenta, pero si los jueces ven esto. Podrían tener problemas.
—A cierto los jueces hablaron de ese tema posiblemente en empiecen a tener problemas. Ellos van a evitar plagio o que las historias se parezcan mucho a una que ya allá sido escrita o sea reciclada. Nos van a exprimir para sacar mejores cosas, creo que empezaran a bajar puntos por eso.
—Ah…bueno así que ten cuidado. Siguiendo con el tema en el que íbamos, lo mejor es que la historia que escriba tenga incluido temas familiares, hace que la gente se sienta incluida allí. Los problemas familiares son muy comunes y atraen más públicos. Casi ningún participante lo ha intentado.
—Ok, lo tendré en cuenta.
La comida me empezó a dar algo de sueño, hablamos mucho y me hacia sentir algo cansado. Ella también estaba igual. Me recosté en la cama y comencé a hablar sin pensar.
—La organizadora y yo no tenemos nada. Bueno no te miento, pensé que ella quiera algo conmigo me trataba de una forma muy agradable. Me hacía sentir incómodo. El día que te Vi con el pensé en hacerlo con ella. Perdón fui un estúpido.
Cristina se acercó a mi y me besó en las mejilla yo me empecé a dormir y a decir todo tipo de cosas, ese era uno de mis más grandes de defectos.
[…]
La hora del almuerzo iba a ser bastante pesada. Había el mismo ambiente de la mañana. De nuevo tenía que salir solo por ese lugar. Las calles nueva mente repletas de personas y la inseguridad por doquier, la mayoría de la gente no era de esta ciudad, así que al igual que yo eran bastante descuidados.
No fui al restaurante del hotel por el ambiente que habría con los demás participantes. No quería discutir con nadie más. Me aleje de la multitud. Camine varias cuadras hasta que encontré en la zona donde no había tanta gente. Lamentablemente era muy difícil por qué yo me encontraba en una zona céntrica, donde habían muchos hoteles y con el evento de esta semana todo sería muy difícil. No quería exponer a Cristina de nuevo a ese evento, así que yo tomé la iniciativa de hacerlo yo mismo.
Sin importarme nada me metí en uno de los restaurantes más congestionadas, no podía perder tiempo. Yo debía comer y alistarme para ir al coliseo temprano.
Al ingresar lo hice con otras cinco personas, con nosotros ya éramos tal vez doscientos. Era de dos pisos, en el primero estaba la cocina. Habían tal vez diez personas trabajando, pero no daban abasto para tanta gente. Lavar esa cantidad de platos si era complicado. El restaurante no era algo tan llamativo, pero la comida gustaba. Hasta a mí me encantaba olor. Y quería hacer sentir feliz con Cristina.
Una sola persona con bata y sombrero de cocina tomaba las órdenes. Yo reaccione primero que todos y hable.
—Dos órdenes del menú de hoy, empacada llevar.
El anoto y de una me dijo el precio.
—Son 10 dólares más o menos.
El creyó que era extranjero, pero le pagué con la moneda del país.
Me aleje un poco del montón de gente que había allí. Tratando de respirar un poco era algo asfixiante.
Tuve que esperar unos minutos a qué despacharan mi orden. En medio de eso se me ocurrió hacer una historia sobre está situación, para los trabajadores esto debía ser muy estresante, demasiada presión para una persona, una equivocación podría causar un problema con los clientes.
Era una escena que solo había visto en los diciembres dónde todos iban a comprar interminables filas. Esto era de verdad bastante agotador.
[…]
Después de media hora me atendieron, y llegó más gente lastima por los trabajadores de allí, fue asfixiante.
Camine de regreso al hotel con los mismos problemas que de ida, pero pude llegar a rápido a ese lugar. Cuando entre pude escuchar a la recepcionista. Y ya el hotel se había llenado. No recibirían más personas. Todavía habían alguna allí con sus maletas, buscando una habitación.
Este evento, iba ha ser bastante bueno, para que llegara esa cantidad de personas. Tenía mucha curiosidad por ir. Subí por el ascensor ni había tanta gente y ya quería comer.
Cuando salí de allí, camine hasta su habitación y toque.
—Toc, toc.
Ella abrió la puerta y almorzamos, aunque no le dije lo que ocurría en la ciudad.
[…]
En la tarde me despedí de Cristina, eran la una y media para que comenzará el siguiente reto, estaba algo feliz. Y se me notaba en la cara.
Nos abrazamos como siempre y me fui de allí.
Lo más difícil ahora era conseguir un taxi. Demasiada gente y pocos vehículos para cubrir eso.
Tendría que acostumbrarme a caminar bastante desde ahora y tener cuidado con la inseguridad. Tuve que alejarme unas 8 cuadras de ese lugar para conseguir un taxi. Ese sitio ya era más una zona residencial solidad. Por lo que era más fácil encontrar transporte.
Lo malo para mí fue que el tiempo estaba en mi contra ya casi eran las dos de la tarde. Cuando puede subirme a uno, solo rogaba para que fuera rápido y yo pudiera llegar rápido al coliseo.
[…]
Llegó casi a las dos y veinte cuatro, por seis minutos me salve. Podrías sancionarme por eso, pero por lo menos lo logré a tiempo.
Pero se me olvidó la escarapela, todos los días la llevaba. Creí que me dejarían entrar así, pero me detuvieron. Cuando ingresaba al coliseo, habían dos entradas. Una para los asistentes y otra para los concursantes y el personal encargado. Bueno para mí no fue importante llevarla todos esos días, pero ahora que no la tenía ya sabía lo importante que era.
—Ey, ¿A dónde va usted?
—Yo soy un concursante, se me quedó la escarapela.
—Lo se, pero chico entienda, es obligatoria portarla, tiene que esperar, debo llamar a un superior, son las reglas, nadie que no traiga escarapela puede pasar. Eso también es para los jueces y los organizadores, lo siento
—Bueno, gracias—le dije.
Esa persona estaba hablando con alguien, por un buen rato.
No sabía que pasaría conmigo, muchos protocolo para algo tan fácil como eso.
Vi alguien venir en medio de la multitud, era Lucia, la persona que me ayudó en varias veces. Ella se acercó al encargado de darme pasó. No escuché de que hablaban, pero parece que todo termino bien y el me dejó pasar.
Camine hasta la mujer, un poco incomodo.
—Esto…bueno me descuide y no traje la escarapela, no volverá a ocurrir, lo siento.
—Esta bien, comprendo solo evita este tipo de incidentes, todos te observan y a mi también. Bueno, me llamaron la atención por estar tan cerca de ti, cuídate.
Mientras bajábamos ella tomó un camino diferente al mío. Yo me dirigí de una al lugar donde estaban los demás concursantes. Ya habían empezado a escribir. Yo solo me dirigí a mi puesto y miré mi tablet. Allí decía que había que hacer una historia de 1500 palabras del género paranormal y ya habían pasado quince minutos, estaba con algo de desventaja, pero con los he hablé con Cristina tenía idea de que escribir. Me senté rápidamente y empecé.
No se pero varios concursante me miraban con cierta molestia. Aún así yo seguí escribiendo los he tenía en mente.
[…]
En la mañana Cristina y yo hablamos de este género, pero llegamos a una decisión mutua. La trama se basaría en dos amigos de infancia que una vez tuvieron un encuentro con un ser que no era de este mundo. Ninguno de los dos fue capaz de decírselo a sus padres porque ya había ocurrido algo parecido con uno familias de ellos y hoy estaba en un manicomio por eso.
El ambiente, pensé en hacerlo algo sombrío, pero nos quería que pareciera de suspenso. Debía ser paranormal, no irme hacia otro genero.
Está vez tenía un problema, por no saber escoger bien la trama, pero aún así estaba decidido ha hacerlo mejor posible para ganar este concurso, no quería quedarme atrás por mis dudas.