Era el segundo día después de que Elizabeth había desaparecido, estaba desesperado, cada minuto que pasaba perdía más la esperanza. Llegó con anticipación a su oficina, ahi fue dónde quedó de verse con Adam, pensó en trabajar mientras lo esperaba, pero no podía pensar en nada más, así que no estaba avanzando. Miró su reloj, Adam no tardaba en llegar, debía entregarle dinero en efectivo para seguir con la investigación. Le dijo a su secretaria que lo dejara pasar sin anunciarlo, y no veía la hora de que entrará por la puerta. Camino hacía el baño, necesitaba mojar su cara con agua fría, estaba sobrellevando muy mal la situación. - Hola buenas tardes - dijo Adam desde afuera, lo que lo hizo salir a toda prisa - Hola te estaba esperando por favor toma asiento, ¿quieres beber algo? - No sé

