Extrañamente, aquella presentación no había vuelto tenso el ambiente, por el contrario, se habían saltado todo el protocolo de conocerse y habían saltado directo a la confianza. —Entonces, ¿qué piensas hacer con tu embarazo? —preguntó Evanya directo, clavando los ojos en su amiga. —¿Y cuándo se lo vas a decir a Caelan? Jenna resopló, girando los ojos hacia arriba. —Dios, Evanya… no sé. Solo pensar en decirle me provoca un puto infarto. ¿Te imaginas su cara? Sus ojos dejarán de ser rasgados cuando se lo diga. Dirá que estoy loca —soltó Jenna exagerando. —Bueno, loca sí estás —se metió Aylin, con un tono juguetón, dándole un trago largo a su vaso. Jenna la fulminó con la mirada, pero al final se echó a reír con nervios. Evanya se inclinó un poco hacia ella, bajando la voz. —¿Te cuidast

