Lencería-3

1308 Palabras

—Dame tu camiseta —le dijo sin pensar. Zoran arqueó una ceja, mostrando un poco de emoción, y con la misma obediencia silenciosa con la que lo había reparado todo, se la quitó. El movimiento fue simple, pero Jenna entrecerró los ojos, y sus labios se apretaron apenas un segundo. El cuerpo de Zoran era una escultura tallada en fuego y acero. No perfecta. Pero sí letalmente atractiva. Evanya tomó la prenda con manos temblorosas y la metió en la secadora que, por fortuna, había comprado en esos días. —Va a estar seca en diez minutos —anunció. Y cuando el lapso se cumplió, entregó la camisa al romaní. Jenna se había colocado una camisa y pantalones de Evanya. —Me voy —anunció Zoran. —Yo también debería irme —dijo Jenna entonces, como si de pronto el aire se hubiera vuelto demasiado denso

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR