Beso robado

1130 Palabras

A primera hora de la mañana, me dirigí al despacho de un abogado recomendado por un antiguo colega. Apenas dormí la noche anterior, con la mente dando vueltas sobre la demanda de Andrés. No podía permitir que me quitara a Alex. No lo haría. Cuando entré en la oficina, un hombre de traje impecable me recibió con una sonrisa profesional y una mirada calculadora. Le conté mi situación con la mayor claridad posible, omitiendo los detalles emocionales. No necesitaba su lástima, solo su ayuda. —Su caso es complicado —dijo, entrelazando los dedos sobre el escritorio—. Pero puedo representarla. —¿Cuánto costaría? El abogado soltó una cifra exorbitante. Sentí que el suelo se hundía bajo mis pies. —No puedo pagar eso —admití, con un nudo en la garganta. Él se encogió de hombros con indiferenci

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR