ALICIA Me estremezco al ver que Patricia está a punto de quemarme la piel con la plancha otra vez. Ahora mismo la estoy dejando peinarme para el carnaval de otoño. Solo me ha quemado un par de veces. —Y listo—. La observo a través del espejo mientras sonríe satisfecha con su trabajo. Le devuelvo la sonrisa. —Gracias. —No hay problema. Ahora es el momento de elegir tu atuendo. Esta noche va a hacer un poco de frío, así que estoy pensando... Dejo de escucharla mientras divaga sobre lo que debería ponerme. —Vale, me parece bien. Ella asiente y se dirige a mi armario, saliendo un minuto después con un conjunto. Consiste en un vestido con bonitas flores por todas partes y un cárdigan a juego. De repente, recuerdo una parte muy importante de mi atuendo y me acerco al pequeño cofre que

