Frank Al tomar la blanca y suave mano de Sienna pude sentir como su nerviosismo la hacia temblar. Ella estaba acostumbrada a la exposición, pero nunca de esta manera. Tan particular, tan personal. Yo estaba acostumbrado a esto, lo viví desde temprana edad. Me preparé para esto, de hecho, era excelente señal que vengan tantas personas solo para vernos. Pero también tenía un lado oscuro. Uno que pocos conocían o que pocos querían concientizar. Ver que tantas personas depositan su confianza en ti, era una responsabilidad inmensa. Esas personas tenían expectativas, no solo de gobierno sino de lo que mi figura representaba. Era consciente de que la aparición de Sienna, que ya era conocida, como la madre de mi hija, fue la noticia mas grande de este ultimo tiempo. No ignoraba estas situacion

