Narra Sandra Unos golpes en la puerta me despertaron, veo la hora y son a penas las 8 pm. ¿Quién será? Son pocos los que conocen mi departamento, solamente que sea el portero. Así que lo voy a averiguar. Maldiciendo antes de abrir. Abro la puerta y me llevo la sorpresa de ver a Cristian aquí, la verdad nunca espera que supiera donde me podría encontrar, ¡Claro! Mi madre debió decirle. Pero… —Hola. — me saluda con una linda sorpresa. Creí que me había dejado en claro lo de firmar el divorcio y que hablaría con su padre con respeto al tema. —¿Qué haces aquí? — no pude evitar mi curiosidad. —Vine a hablar contigo. — seguramente lo pensó muy bien y me dirá lo evidente, que vivirá con esa mujer, aunque duela la realidad es por el bien de todos. —No hay nada de qué hablar, ya lo dejast

