Por más que intentaba dormir se me hacía técnicamente imposible. Pues el dolor de cabeza no me dejaba en paz cada vez me sentía peor, no sabía lo que me estaba pasando, intentaba descansar sin embargo era completamente en vano, seguía dando vueltas y más vueltas en la cama, pero el dolor permanecia ahí lo cual ya comenzaba ha sentirme demasiado mal, tenía demasiada calor. no me había dado cuenta de lo mucho que estaba sudando... me levanté y como pude me dirigí hacia el baño, para poder refrescar mi rostro, al verme en el espejo no podía creer lo pálida que estaba. para tanto era el cansancio de estos días que me puse así; quizás tenía que tomar más reposo y por eso me encuentro así, trate de calmarme un poco y comencé a buscar en los vagones intentando encontrar algo que me pudiera ayudar
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


